(En Defensa de Los Megalopolitas) [Demóstenes]

Report
DEMÓSTENES
ΔΗΜΟΣΘΈΝΗΣ
EN DEFENSA DE LOS
MEGALOPOLITAS
Ὑπὲρ Μεγαλοπολιτῶν
INTRODUCCIÓN, TRADUCCIÓN Y NOTAS DE A. LÓPEZ EIRE
La traducción ha sido revisada por Juan Antonio López Férez
Texto griego:
https://el.wikisource.org/wiki/%CE%A5%CF%80%CE%AD%CF%81_%CE%9C%CE%B5%CE%B3%CE%B1%
CE%BB%CE%BF%CF%80%CE%BF%CE%BB%CE%B9%CF%84%CF%8E%CE%BD
EN DEFENSA DE LOS MEGALOPOLITAS
Ὑπὲρ Μεγαλοπολιτῶν
INTRODUCCION
Después de la batalla de Leuctra (371 a. C.), por consejo de Epaminondas, varias comunidades
rurales arcadias se concentraron (sinecismo), dando lugar, de este modo, a una nueva ciudad, centro
político de Arcadia: Megalópolis. Hasta entonces, a Esparta le había sido relativamente fácil tener
bajo su control a esas comunidades dispersas y dóciles. Pero ahora Esparta había de hacer frente no
sólo a los mesenios, vecinos independientes e incómodos, sino también al nuevo centro hostil a su
política de hegemonía en el Peloponeso. Los mesenios contaban con un tratado defensivo suscrito
por los atenienses, en virtud del cual éstos se comprometían a socorrer a Mesenia en el caso de que
fuese atacada por Esparta.
Pero, a partir del año 353 a. C., el poder de Tebas entra en claro declive. A raíz de los éxitos de
Onomarco, Tebas no sólo perdía su hegemonía sobre la Hélade, sino, incluso, su preponderancia en
la mismísima Beocia. Fue entonces cuando Esparta se decidió a dispersar a los colonos de
Megalópolis, para reducir a Arcadia y convertirla en el país de cómodo dominio que antes era. El fin
de la grandeza efímera de Tebas sugería a los lacedemonios, ambiciosos y renovadores proyectos que
podrían ser beneficiosos para muchas ciudades griegas: Élide recobraría Trifilia, que formaba parte
de la confederación arcadia; Fliunte, Tricárano, fortaleza ocupada por los argivos; Atenas, Oropo, y
ciudades beocias, como Orcómeno, Platea y Tespias, que habían sido destruidas por Tebas, serían
reconstruidas.
Todos esos bellos planes los exponían en Atenas los embajadores de Esparta. Pero, por otro lado,
representantes del pueblo de Megalópolis trataban, a su vez, de ganar el apoyo ateniense a su causa.
Surgen, así, dos partidos entre los políticos atenienses: el de los filoespartanos y el de los defensores
de la nueva ciudad. Los primeros defendían la política continuista de perseverar en la alianza con
Esparta como el único medio de no incurrir en flagrante contradicción con la política de los años
inmediatamente precedentes, lo que equivaldría al descrédito de Atenas en el panorama general de
Grecia. Los segundos, por el contrario, se mostraban partidarios de cambiar de aliados como
procedimiento eficaz para contener la posible amenaza de la hegemonía espartana.
Pues bien, Demóstenes objeta a uno y otro partido su poco patriótico apasionamiento al defender
causas ajenas al interés ateniense estricto. En efecto, a Atenas le interesaba que el poder de Tebas
decreciese, pero que ello no implicase el incremento del poder espartano. Y entonces, la solución del
conflicto radicaba, según él, en una postura que permitiese aunar el interés puro y simple con la
decencia de la actuación política de Atenas, ciudad que, desde antiguo, estuvo al lado de los
oprimidos haciendo frente a los opresores y defendió a los débiles contra los fuertes. El equilibrio de
las ciudades griegas y el prestigio político de Atenas —ésta es la tesis de Demóstenes— serían
objetivos alcanzables actuando en defensa de los megalopolitas.
Este discurso fue pronunciado en el 353 a. C. Un año más tarde (352 a. C.), Tebas pudo defender
todavía a los megalopolitas, sus aliados. Pero, poco después, Tebas no pudo ya defender a ninguna
otra ciudad y los estados peloponesios enemigos de Esparta encontraron en Filipo de Macedonia a su
nuevo protector.
ARGUMENTO DE LIBANIO
Cuando los lacedemonios, vencidos por los tebanos en Leuctra de Beocia, se encontraron en gran
peligro, al haber hecho defección los arcadios y haberse sumado a los tebanos, los atenienses se
aliaron a los lacedemonios y los salvaron; pero, más tarde, los lacedemonios, libres de los peligros y
progresando de nuevo en poder, marchaban contra Megalópolis, en Arcadia, y a través de una
embajada solicitaban de los atenienses que participasen con ellos en la guerra. Habían enviado
también los megalopolitas embajadores a Atenas haciéndoles un llamamiento, en defensa propia. Así
pues, Demóstenes aconseja que no se consienta la destrucción de Megalópolis ni el avance en poder
de los lacedemonios, alegando que a los atenienses les conviene que Lacedemonia no sea temible.
[1] Ἀμφότεροί μοι δοκοῦσιν ἁμαρτάνειν, ὦ
ἄνδρες Ἀθηναῖοι, καὶ οἱ τοῖς Ἀρκάσι καὶ οἱ
τοῖς Λακεδαιμονίοις συνειρηκότες· ὥσπερ
γὰρ ἀφ' ἑκατέρων ἥκοντες, οὐχ ὑμῶν
ὄντες [πολῖται], πρὸς οὓς ἀμφότεροι
πρεσβεύουσι,
κατηγοροῦσι
καὶ
διαβάλλουσιν ἀλλήλους. Ἦν δὲ τοῦτο μὲν
τῶν ἀφιγμένων ἔργον, τὸ δὲ κοινῶς ὑπὲρ
τῶν πραγμάτων λέγειν καὶ τὰ βέλτισθ'
ὑπὲρ ὑμῶν σκοπεῖν ἄνευ φιλονικίας τῶν
ἐνθάδε συμβουλεύειν ἀξιούντων.
[2] Νῦν δ' ἔγωγε, εἴ τις αὐτῶν ἀφέλοι τὸ
γιγνώσκεσθαι καὶ τὸ τῇ φωνῇ λέγειν
Ἀττικιστί, πολλοὺς ἂν οἶμαι τοὺς μὲν
Ἀρκάδας, τοὺς δὲ Λάκωνας αὐτῶν εἶναι
νομίσαι. Ἐγὼ δ' ὁρῶ μὲν ὡς χαλεπὸν τὰ
βέλτιστα λέγειν ἐστί· συνεξηπατημένων
γὰρ ὑμῶν, καὶ τῶν μὲν ταυτί, τῶν δὲ ταυτὶ
βουλομένων, ἂν τὰ μεταξύ τις ἐγχειρῇ
λέγειν κᾆθ' ὑμεῖς μὴ περιμένητε μαθεῖν,
χαριεῖται μὲν οὐδετέροις, διαβεβλήσεται
δὲ πρὸς ἀμφοτέρους·
[3] οὐ μὴν ἀλλ' αἱρήσομαι μᾶλλον αὐτός,
ἂν ἄρα τοῦτο πάθω, δοκεῖν φλυαρεῖν, ἢ
παρ' ἃ βέλτιστα νομίζω τῇ πόλει,
προέσθαι τισὶν ὑμᾶς ἐξαπατῆσαι. Τὰ μὲν
οὖν ἄλλ' ὕστερον, ἂν ὑμῖν βουλομένοις ᾖ,
λέξω· ἀπὸ δὲ τῶν ὁμολογουμένων ὑφ'
ἁπάντων ἄρξομαι, ἃ κράτιστα νομίζω
διδάσκειν.
1 Me parece, varones atenienses, que unos y otros
yerran, tanto los que han hablado en favor de los
arcadios como los que lo han hecho en favor de los
lacedemonios; pues, como si hubieran venido en
delegación de cada una de esas dos comunidades,
y como si no fuesen tan ciudadanos atenienses
como vosotros, a quienes ambos grupos dirigen
sus embajadas, se dedican a acusarse y
calumniarse mutuamente. Ésta habría de ser tarea
de los delegados que nos han llegado, mientras
que exponer públicamente opiniones acerca de la
situación y considerar en beneficio vuestro, sin
rivalidad, las mejores soluciones, eso es propio de
quienes estiman apropiado ofrecer en este lugar
sus consejos. 2 En las presentes circunstancias, yo,
al menos, opino que, si respecto de ellos se
eliminase el hecho de que son conocidos y de que
por la lengua que emplean hablan en ático, muchos
habrían creído que los irnos son arcadlos y los
otros lacedemonios. Pero yo veo qué difícil es
exponer la mejor solución; pues engañados en
conjunto vosotros, y queriendo unos esto, otros eso
otro, si uno intenta sugerir una propuesta
intermedia y vosotros no aguardáis a enteraros de
ella, no dará gusto ni a los unos ni a los otros y
ganará descrédito ante ambas partes. 3 Pese a
todo, yo personalmente preferiré, si eso me ocurre,
dar la impresión de decir necedades, antes que dar
facilidades a algunos para que os engañen, en
contra de lo que considero el mejor expediente
para la ciudad. Así que otros puntos, los expondré,
si os place, posteriormente; y, partiendo de los
principios que son admitidos por todos, comenzaré
por explicaros los que considero más válidos.
[4] Οὐκοῦν οὐδ' ἂν εἷς ἀντείποι ὡς οὐ
συμφέρει τῇ πόλει καὶ Λακεδαιμονίους
ἀσθενεῖς εἶναι καὶ Θηβαίους τουτουσί.
Ἔστι τοίνυν ἔν τινι τοιούτῳ καιρῷ τὰ
πράγματα νῦν, εἴ τι δεῖ τοῖς εἰρημένοις
πολλάκις παρ' ὑμῖν λόγοις τεκμήρασθαι,
ὥστε Θηβαίους μὲν Ὀρχομενοῦ καὶ
Θεσπιῶν καὶ Πλαταιῶν οἰκισθεισῶν
ἀσθενεῖς γενέσθαι, Λακεδαιμονίους δ', εἰ
ποιήσονται τὴν Ἀρκαδίαν ὑφ' ἑαυτοῖς καὶ
Μεγάλην πόλιν ἀναιρήσουσι, πάλιν
ἰσχυροὺς γενήσεσθαι. [5] Σκεπτέον τοίνυν
μὴ πρότερον τούσδε γενέσθαι φοβεροὺς
καὶ μεγάλους ἐάσωμεν ἢ 'κεῖνοι μικροὶ
γεγενήσονται, καὶ λάθωσιν ἡμᾶς πλείονι
μείζους οἱ Λακεδαιμόνιοι γενόμενοι ἢ ὅσῳ
τοὺς
Θηβαίους
ἐλάττους
συμφέρει
γενέσθαι. Οὐ γὰρ ἐκεῖνό γ' ἂν εἴποιμεν,
ὡς ἀνταλλάξασθαι βουλοίμεθ' <ἂν>
ἀντιπάλους
Λακεδαιμονίους
ἀντὶ
Θηβαίων, οὐδὲ τοῦτ' ἔσθ' ὃ σπουδάζομεν,
ἀλλ' ὅπως μηδέτεροι δυνήσονται μηδὲν
ἡμᾶς ἀδικεῖν· οὕτω γὰρ ἂν ἡμεῖς μετὰ
πλείστης ἀδείας εἴημεν.
4 Sin duda, nadie se atrevería a contradecir que no
conviene a la ciudad que tanto los lacedemonios
como esos tebanos de ahí al lado sean débiles 1.
Pues bien, los asuntos políticos se encuentran
ahora en una coyuntura tal (si en algo hay que
valerse del testimonio de los conceptos
repetidamente aquí expresados), que los tebanos se
han debilitado por la nueva fundación de
Orcómeno, Tespias y Platea 2, y que los
lacedemonios, si consiguen someter Arcadia y
aniquilar Megalópolis, de nuevo se harán fuertes.
5 Así pues, hay que observar con cuidado no
vayamos a permitir que éstos se vuelvan temibles
y poderosos antes que aquéllos se hagan
insignificantes y que, sin que nosotros nos demos
cuenta, los lacedemonios se engrandezcan en
mayor grado del que conviene que los tebanos
decrezcan. Pues no podríamos decir esto al menos:
que preferimos sustituir como rivales a los tebanos
por los lacedemonios, ni es eso a lo que aspiramos,
sino a que ni los unos ni los otros estén en
condiciones de injuriarnos en nada; pues de esa
forma disfrutaríamos de muchísima seguridad.
[6] Ἀλλὰ νὴ Δία ταῦτα μὲν οὕτως δεῖν
ἔχειν φήσομεν, δεινὸν δ' εἰ, πρὸς οὓς
παρεταττόμεθ' ἐν Μαντινείᾳ, τούτους
συμμάχους αἱρησόμεθα, εἶτα βοηθήσομεν
τούτοις ἐναντί' ἐκείνοις μεθ' ὧν τότ'
ἐκινδυνεύομεν. Κἀμοὶ ταῦτα δοκεῖ,
προσδεῖσθαι δ' ἔτι τοῦ ‘τὰ δίκαια ποιεῖν
ἐθελόντων τῶν ἑτέρων.’
[7] Εἰ μὲν τοίνυν ἐθελήσουσιν εἰρήνην
ἅπαντες ἄγειν, οὐ βοηθήσομεν τοῖς
Μεγαλοπολίταις· οὐδὲν γὰρ δεήσει· ὥστ'
οὐδ' ὁτιοῦν ὑπεναντίον ἡμῖν ἔσται πρὸς
τοὺς συμπαραταξαμένους, σύμμαχοι δ'
ἡμῖν οἱ μὲν ὑπάρχουσιν, ὥς φασιν, οἱ δὲ
προσγενήσονται νυνί.
[8] Καὶ τί ἂν ἄλλο βουλοίμεθα; Ἐὰν δ'
ἀδικῶσι καὶ πολεμεῖν οἴωνται δεῖν, εἰ μὲν
6 Pero, por Zeus —diremos—, eso así debe ser;
más terrible cosa es que vayamos a elegir como
aliados a aquéllos frente a quienes nos alineamos
en Mantinea 3 y luego prestemos ayuda, en contra
de ellos, a aquellos con quienes entonces
compartíamos los peligros. También a mí me
parece eso bien, pero no menos la necesidad de
añadir la cláusula «siempre que los otros estén
dispuestos a hacer lo que es justo». 7 Así que, si
todos van a estar dispuestos a mantener la paz, no
prestaremos ayuda a los megalopolitas; pues no
hará falta para nada; de forma que ningún tipo de
enfrentamiento habrá entre nosotros y los que se
enfrentaron4 en orden de combate, y los unos son
nuestros aliados, como aseguran, y los otros lo
serán precisamente ahora. 8 ¿Y qué otra cosa
podríamos desear? Pero si actúan contra derecho y
Cf. Contra Aristócratas 102.
Los éxitos de Onomarco hacían pensar en la pronta reconstrucción de las antiguas ciudades autónomas de Beoda que
los tebanos habían destruido.
3
En la batalla de Mantinea, lacedemonios y atenienses hicieron frente a tebanos y arcadios.
4
Los que se enfrentaron en Mantinea fueron los lacedemonios y los arcadios, prescindiendo ahora del enfrentamiento
de los atenienses a los tebanos.
1
2
ὑπὲρ τούτου μόνον βουλευτέον, εἰ χρὴ
Μεγάλην
πόλιν
ἡμᾶς
προέσθαι
Λακεδαιμονίοις ἢ μή, δίκαιον μὲν οὔ,
συγχωρῶ δ' ἔγωγ' ἐᾶσαι καὶ μηδὲν
ἐναντιωθῆναι τοῖς γε τῶν αὐτῶν
μετασχοῦσι κινδύνων· εἰ δ' ἅπαντες
ἐπίστασθ' ὅτι, ταύτην ἂν ἕλωσιν, ἴας' ἐπὶ
Μεσσήνην, φρασάτω τις ἐμοὶ τῶν νῦν
χαλεπῶν τοῖς Μεγαλοπολίταις, τί τόθ'
ἡμῖν συμβουλεύσει ποιεῖν.
[9] Ἀλλ' οὐδεὶς ἐρεῖ. Καὶ μὴν πάντες
ἐπίστασθ' ὡς, καὶ παραινούντων τούτων
καὶ μή, βοηθητέον, καὶ διὰ τοὺς ὅρκους
οὓς ὀμωμόκαμεν Μεσσηνίοις, καὶ διὰ τὸ
συμφέρον εἶναι κατοικεῖσθαι ταύτην τὴν
πόλιν. Σκοπεῖσθε δὴ πρὸς ὑμᾶς αὐτοὺς
ποτέραν τὴν ἀρχὴν καλλίονα καὶ
φιλανθρωποτέραν ποιήσεσθε τοῦ μὴ
'πιτρέπειν ἀδικεῖν Λακεδαιμονίοις, τὴν
ὑπὲρ Μεγάλης πόλεως ἢ τὴν ὑπὲρ
Μεσσήνης.
[10] Νῦν μέν γε βοηθεῖν δόξετ' Ἀρκάσι,
καὶ τὴν εἰρήνην σπουδάζειν εἶναι βεβαίαν,
ὑπὲρ ἧς ἐκινδυνεύσατε καὶ παρετάξασθε·
τότε δ' εὔδηλοι πᾶσιν ἔσεσθε οὐ τοῦ
δικαίου μᾶλλον εἵνεκα Μεσσήνην εἶναι
βουλόμενοι ἢ τοῦ πρὸς Λακεδαιμονίους
φόβου. Δεῖ δὲ σκοπεῖν μὲν καὶ πράττειν
ἀεὶ τὰ δίκαια, συμπαρατηρεῖν δ' ὅπως ἅμα
καὶ συμφέροντ' ἔσται ταῦτα.
opinan que es menester luchar, en el caso de que
sólo haya que deliberar sobre este punto, a saber, si
debemos nosotros abandonar Megalópolis a los
lacedemonios o no, justo, no lo es, pero yo, al
menos, concedo que se les permita y que ninguna
oposición se ofrezca a quienes participaron con
nosotros en los mismos peligros; y si todos estáis
percatados de que, si capturan esa ciudad, irán
contra Mesenia, que me diga alguien de los que se
muestran ahora tan duros con los megalopolitas
qué nos aconsejará hacer en ese momento. 9 Pero
ninguno lo dirá. Y; sin embargo, todos sabéis que,
tanto si ellos nos exhortan a hacerlo como si no,
hay que ayudar a los mesenios, por los juramentos 5
que les hemos prestado y por la conveniencia de
que esa ciudad se establezca. Reflexionad,
entonces, vosotros mismos cuál será el fundamento
que estableceréis con más honra y generosidad con
el fin de no permitir a los lacedemonios obrar contra derecho, si el principio de la defensa de
Megalópolis o el de la defensa de Mesenia. 10 En el
primer caso, parecerá que acudís en ayuda de los
arcadios y que tenéis interés en que sea firme la
paz por la que os enfrentasteis a los peligros y os
alineasteis en el campo de batalla; en el segundo,
mostraréis claramente a todos vuestro deseo de
que subsista Mesenia no más por cuestión de
justicia que por miedo a los lacedemonios. Pero es
necesario considerar y poner en práctica siempre lo
que es justo, si bien hay que vigilar a la vez que al
mismo tiempo eso sea también conveniente.
[11] Ἔστι τοίνυν τοιοῦτός τις λόγος παρὰ
τῶν ἀντιλεγόντων, ὡς κομίσασθαι τὸν
Ὠρωπὸν ἡμᾶς ἐγχειρεῖν δεῖ, εἰ δὲ τοὺς
βοηθήσαντας ἂν ἡμῖν νῦν ἐπ' αὐτὸν
ἐχθροὺς
κτησόμεθα,
οὐχ
ἕξομεν
συμμάχους. Ἐγὼ δὲ τὸ μὲν κομίσασθαι
Ὠρωπὸν πειρᾶσθαι δεῖν φημι καὶ αὐτός·
τὸ δ' ἐχθροὺς ἡμῖν Λακεδαιμονίους
ἔσεσθαι νῦν, ἐὰν ποιώμεθα συμμάχους
11 Ahora bien, hay un argumento por parte de mis
contradictores, de este tenor más o menos: que es
menester que nosotros intentemos recuperar
Oropo, y si nos ganamos la enemistad de los que
ahora nos habrían ayudado a atacar esa plaza, no
tendremos aliados. Yo también, personalmente,
afirmo que es preciso intentar la recuperación de
Oropo 6; pero lo de que los lacedemonios van a ser
nuestros enemigos si hacemos aliados a esos
Según PAUSANIAS (IV 28, 1-2), desde el comienzo de la «Guerra Sagrada», Mesenia había buscado la protección de
Atenas contra Esparta. Atenas les prometió ayuda en el caso de que los lacedemonios la atacasen.
6 La ciudad de Oropo, situada en la frontera entre el Ática y Beocia, fue desde antiguo causa de querellas y rivalidades
entre atenienses y tebanos. A partir del año 366 a. C., Oropo estaba en poder de Tebas, pero Atenas no dejaba, por ello, de
esperar la ocasión oportuna para recuperarla. Esparta había prometido apoyar los derechos de los atenienses sobre esta
ciudad a condición de que éstos, a su vez, dejasen a los lacedemonios las manos libres para actuar a su gusto en el
Peloponeso.
5
Ἀρκάδων τοὺς βουλομένους ἡμῖν εἶναι
φίλους, μόνοις οὐδ' εἰπεῖν ἐξεῖναι νομίζω
τοῖς πείσασιν ὑμᾶς, ὅτ' ἐκινδύνευον
Λακεδαιμόνιοι, βοηθεῖν.
[12] Οὐ γὰρ ταῦτα λέγοντες ἔπεισαν ὑμᾶς,
πάντων Πελοποννησίων ἐλθόντων ὡς
ὑμᾶς καὶ μεθ' ὑμῶν ἀξιούντων ἐπὶ τοὺς
Λακεδαιμονίους ἰέναι, τοὺς μὲν μὴ
προσδέξασθαι (καὶ διὰ τοῦθ', ὅπερ ἦν
ὑπόλοιπον αὐτοῖς, ἐπὶ Θηβαίους ἦλθον),
ὑπὲρ δὲ τῆς Λακεδαιμονίων σωτηρίας καὶ
χρήματ' εἰσφέρειν καὶ τοῖς σώμασι
κινδυνεύειν· οὐδ' ἂν ὑμεῖς ἠθελήσατε
δήπου σῴζειν αὐτούς, εἰ τοῦτο προὔλεγον
ὑμῖν, ὅτι σωθέντες, ἐὰν μὴ ποιεῖν ὅ τι
βούλονται πάλιν αὐτοὺς ἐᾶτε καὶ ἀδικεῖν,
οὐδεμίαν ὑμῖν χάριν ἕξουσι τῆς σωτηρίας.
[13] Καὶ μὴν εἰ σφόδρ' ἐναντίον ἐστὶ τοῖς
Λακεδαιμονίων ἐπιχειρήμασιν τὸ τοὺς
Ἀρκάδας ἡμᾶς συμμάχους ποιήσασθαι,
προσήκει δήπου πλείω χάριν αὐτοὺς ἔχειν
ὧν ἐσώθησαν ὑφ' ἡμῶν εἰς τοὺς ἐσχάτους
ἐλθόντες κινδύνους ἢ ὧν ἀδικεῖν
κωλύονται νῦν ὀργίζεσθαι. Ὥστε πῶς οὐ
βοηθήσουσιν ἡμῖν ἐπ' Ὠρωπόν, ἢ κάκιστοι
πάντων ἀνθρώπων δόξουσιν εἶναι; Μὰ
τοὺς θεοὺς ἔγωγ' οὐχ ὁρῶ.
[14] Θαυμάζω τοίνυν καὶ τῶν λεγόντων
τοῦτον τὸν λόγον, ὡς εἰ συμμάχους
ποιησόμεθ' Ἀρκάδας καὶ ταῦτα πράξομεν,
μεταβάλλεσθαι δόξει καὶ οὐδὲν ἔχειν
πιστὸν ἡ πόλις. Ἐμοὶ μὲν γὰρ δοκεῖ
τοὐναντίον, ὦ ἄνδρες Ἀθηναῖοι. Διὰ τί;
Ὅτι τῶν πάντων οὐδέν' ἂν ἀντειπεῖν
οἴομαι ὡς οὐ καὶ Λακεδαιμονίους καὶ
πρότερον Θηβαίους καὶ τὸ τελευταῖον
Εὐβοέας ἔσωσεν ἡ πόλις, καὶ μετὰ ταῦτα
συμμάχους ἐποιήσατο, ἕν τι καὶ ταὔτ' ἀεὶ
arcadios que quieren ser amigos nuestros, eso,
opino que los únicos a quienes ni siquiera es lícito
que lo digan, son los que os indujeron a que
prestaseis ayuda a los lacedemonios cuando estaban en peligro. 12 Pues no fue diciéndoos eso
como os incitaron —cuando todos los peloponesios
acudieron a vuestra presencia 7 y os pedían
marchar contra los lacedemonios en compañía
vuestra— a que a éstos no los recibieseis (y por eso,
el único expediente que les quedaba, se dirigieron
a los tebanos) y a que por la salvación de los
lacedemonios 8 aportarais vuestros dineros y
expusierais vuestras vidas; y tampoco vosotros, sin
duda, habríais consentido salvarlos, si os hubieran
advertido que, una vez salvados, en caso de que no
les dejarais libres de nuevo para hacer lo que les
viniera en gana y cometer los delitos que quisieran,
no os guardarían ningún reconocimiento por su
salvación. 13 Es más, aunque sea muy contrario a
los designios de los lacedemonios el hecho de que
nosotros hagamos aliados a los arcadios, es
apropiado, sin duda, que ellos nos guarden mayor
gratitud por haber sido salvados por nosotros
cuando fueron a dar en los más extremados
peligros, que rencor por verse ahora impedidos
para cometer injusticias. De modo que ¿cómo no
van a ayudarnos a ir contra Oropo a riesgo de
pasar por los más desleales de entre todos los
hombres? Por los dioses, al menos yo no veo cómo.
14 Así pues, me sorprenden también los que
exponen este argumento: que si hacemos de los
arcadios nuestros aliados y actuamos de esa
manera, parecerá que nuestra ciudad practica una
política cambiante y no ofrece ninguna garantía de
confianza. Pues a mí, varones atenienses, me da la
impresión contraria. ¿Por qué? Porque, en mi
opinión, nadie en absoluto se atrevería a
contradecir que a los lacedemonios y anteriormente a los tebanos y en último término a los
eubeos, los salvó nuestra ciudad 9 y que, después
Esto ocurrió en el año 370 a. C., poco después de la batalla de Leuctra. Fue entonces cuando los peloponesios pensaron
que había llegado el momento de liberarse de la dominación espartana, para lo que solicitaron la alianza de Atenas.
Como los atenienses no hicieron caso de tal solicitud, los descontentos peloponesios buscaron la alianza de Tebas.
8
Esta segunda solicitud de ayuda tuvo lugar en el 369 a. C., después de la primera invasión del Peloponeso llevada a
cabo por Epaminondas (cf. JENOFONTE, Helénicas V 5, 33 y sigs.).
9
Atenas salvó a los lacedemonios a raíz del enfrentamiento de éstos contra Epaminondas y los tebanos. Años antes (379
a. C.), Atenas había prestado ayuda a Tebas, cuando Pelópidas liberó a su patria con el concurso de sus amigos
7
βουλομένη πράττειν.
[15] Ἔστι δὲ τοῦτο τί; Τοὺς ἀδικουμένους
σῴζειν. Εἰ τοίνυν ταῦθ' οὕτως ἔχει, οὐκέτ'
ἂν ἡμεῖς εἴημεν οἱ μεταβαλλόμενοι, ἀλλ'
οἱ μὴ 'θέλοντες τοῖς δικαίοις ἐμμένειν, καὶ
φανήσεται τὰ πράγματ' ἀεὶ διὰ τοὺς
πλεονεκτεῖν
βουλομένους
μεταβαλλόμενα, οὐχ ἡ πόλις ἡμῶν.
de eso, hizo de ellos sus aliados queriendo poner
en práctica en cada ocasión un único e idéntico
principio. 15 Y éste, ¿cuál es? Salvar a los que son
víctimas de la injusticia. Por tanto, si eso es así, ya
no seríamos nosotros los inconsistentes, sino los
que no están dispuestos a basarse en los principios
de la justicia; y aparecerá claro que son las
circunstancias las que cambian debido a los que en
cada ocasión quieren obtener ventajas, y no
nuestra ciudad.
[16] Δοκοῦσι δέ μοι Λακεδαιμόνιοι μάλα
δεινῶν ἔργον ἀνθρώπων ποιεῖν. Νῦν γάρ
φασιν ἐκεῖνοι δεῖν Ἠλείους μὲν τῆς
Τριφυλίας τινὰ κομίσασθαι, Φλειασίους δὲ
τὸ Τρικάρανον, ἄλλους δέ τινας τῶν
Ἀρκάδων τὴν αὑτῶν, καὶ τὸν Ὠρωπὸν
ἡμᾶς, οὐχ ἵν' ἑκάστους ἡμῶν ἴδωσιν
ἔχοντας τὰ αὑτῶν, οὐδ' ὀλίγου δεῖ·
[17] ὀψὲ γὰρ ἂν φιλάνθρωποι γεγονότες
εἶεν· ἀλλ' ἵνα πᾶσι δοκῶσι συμπράττειν
ὅπως ἕκαστοι κομίσωνται ταῦθ' ἅ φασιν
αὑτῶν εἶναι, ἐπειδὰν δ' ἴως' ἐπὶ Μεσσήνην
αὐτοί, συστρατεύωνται πάντες αὐτοῖς
οὗτοι καὶ βοηθῶσι προθύμως, ἢ δοκῶς'
ἀδικεῖν, περὶ ὧν ἔφασαν ἕκαστοι σφῶν
αὐτῶν
εἶναι
συμψήφους
λαβόντες
ἐκείνους, μὴ τὴν ὁμοίαν αὐτοῖς [χάριν]
ἀποδιδόντες.
16 Y me parece que los lacedemonios hacen una
labor de hombres muy hábiles. Pues ahora
sostienen que los eleos deben recuperar algunas
localidades de Trifilia 10, y los fliasios Tricárano 11, y
algunos arcadios su propio territorio, y nosotros
Oropo; no con el fin de vernos a cada uno de
nosotros en posesión de lo que le pertenece, ni
mucho menos (pues tarde se habrían convertido en
generosos), 17 sino para producir la impresión a
todos de que colaboran con cada ciudad con el
propósito de que ellas recuperen los territorios que
afirman les son propios; y para que, cuando ellos
mismos ataquen Mesenia, acudan a la campaña
todas esas ciudades y les presten apoyo
afanosamente o, en caso contrario, pasen por obrar
contra derecho, al no devolverles adecuadamente
el favor después de haberlos tomado como
colaboradores en la votación del asunto de sus
particulares reivindicaciones. 18 Pero yo estimo
que la ciudad, en primer lugar, podría recuperar
Oropo incluso sin someter traidoramente al yugo
lacedemonio a ningún grupo de arcadios; y eso
tanto con la ayuda de aquéllos 12, en caso de que
estén dispuestos a obrar con justicia, como con la
de los demás, quienes no opinan que sea menester
permitir a los tebanos poseer lo que es ajeno. Por
otro lado, si nos resultara absolutamente claro que,
no permitiendo a los lacedemonios subyugar el
[18] Ἐγὼ δὲ νομίζω τὴν πόλιν, πρῶτον μὲν
καὶ χωρὶς τοῦ καθυφεῖναι Λακεδαιμονίοις
τινὰς Ἀρκάδων, Ὠρωπὸν ἂν κομίσασθαι,
καὶ μετ' ἐκείνων, ἂν τὰ δίκαια ποιεῖν
ἐθέλωσι, καὶ μετὰ τῶν ἄλλων τῶν οὐκ
οἰομένων δεῖν Θηβαίους ἐᾶν ἔχειν
τἀλλότρια. Εἰ δ' ἄρα τοῦτ' εὔδηλον ἡμῖν
γένοιτο, ὅτι μὴ Λακεδαιμονίους ἐῶντες
τὴν Πελοπόννησον καταστρέψασθαι οὐχ
atenienses, y, una vez más, en el 378 a. C., cuando los hoplitas atenienses protegieron a Tebas del ataque de Agesilao, a
quien obligaron a retirarse (cf. JENOFONTE, Helénicas V 4, y DIODORO SÍCULO, XV 32). En cuanto a la ayuda que Atenas
prestó a Eubea, tuvo lugar en el 357 a. C., cuando tropas atenienses enviadas por Timoteo forzaron a los tebanos a
evacuar la isla. (cf. Sobre los asuntos del Quersoneso 74; DIODORO SÍCULO, XVI 7).
10 Trifilia era un país objeto de discordia entre eleos y arcadios (cf. JENOFONTE, Helénicas III 2, 30; VI 5, 2; VII 1, 26; VII 4,
12 y sigs.
11 La fortaleza de Tricárano, a la sazón en poder de Argos, era objeto de las reivindicaciones de Fliunte (cf. JENOFONTE,
Helénicas VII 4, 11).
12 Es decir, de los lacedemonios.
οἷοί
τ'
ἐσόμεθ'
Ὠρωπὸν
λαβεῖν,
αἱρετώτερον, εἰ οἷόν τ' εἰπεῖν, ἡγοῦμαι τὸν
Ὠρωπὸν ἐᾶν ἢ Λακεδαιμονίοις Μεσσήνην
προέσθαι καὶ Πελοπόννησον. Οὐ γὰρ ἂν
ἡγοῦμαι περὶ τούτου μόνον ἡμῖν εἶναι τὸν
λόγον πρὸς ἐκείνους, ἀλλ'—ἐάσω τό γ'
ἐπελθὸν εἰπεῖν μοι· περὶ πολλῶν δ' ἂν
οἶμαι κίνδυνον ἡμῖν γενέσθαι.
Peloponeso, no seríamos capaces de tomar Oropo,
considero preferible, si cabe decirlo, renunciar a
Oropo, antes que abandonar Mesenia y el
Peloponeso al poder de los lacedemonios. Pues
entiendo que no sería sólo ese punto el objeto de
nuestra discusión con ellos; sino que —voy a pasar
por alto lo que se me ha ocurrido decir— opino
que nos sobrevendría peligro en torno a muchas
cuestiones.
[19] Ἀλλὰ μὴν ἅ γέ φασιν πεπρᾶχθαι διὰ
Θηβαίους
τοῖς
Μεγαλοπολίταις
ὑπεναντία πρὸς ἡμᾶς, ἄτοπον νῦν [μὲν]
ἐν
κατηγορίας
μέρει
ποιεῖσθαι,
βουλομένων δὲ γενέσθαι φίλων αὐτῶν,
ἵνα τοὐναντίον εὖ ποιῶσιν ἡμᾶς,
βασκαίνειν καὶ σκοπεῖν ἐξ ὅτου τρόπου
μὴ γενήσονται, καὶ μὴ γιγνώσκειν ὅτι,
ὅσῳ ἂν σπουδαιοτέρους τούτους περὶ
Θηβαίους
γεγενημένους
ἀποδείξωσι,
τοσούτῳ πλείονος ὀργῆς αὐτοὶ δικαίως ἂν
τυγχάνοιεν, εἰ τοιούτων συμμάχων τὴν
πόλιν, ὅτ' ἐφ' ὑμᾶς προτέρους ἦλθον ἢ
Θηβαίους, ἀπεστέρησαν.
19 Pero aún hay más; con relación a las acciones
contrarias a nuestros intereses que afirman haber
sido llevadas a cabo por los megalopolitas a causa
de los tebanos 13, absurdo resulta presentarlas ahora
en tono de recriminación y, en cambio, cuando
ellos quieren hacerse amigos nuestros con el fin de
portarse con nosotros en forma opuesta,
dispensándonos beneficios, mirarles de mala
manera y considerar toda forma de que no
alcancen nuestra amistad; y ello sin darse cuenta
de que cuanto más diligentes muestren que ésos
han sido con relación a la causa de los tebanos,
tanto más justamente podrían esos mismos
oradores merecer vuestro resentimiento, si
privaron a la ciudad de aliados tan ventajosos,
cuando acudieron a vosotros antes que a los
tebanos.
[20] Ἀλλ', οἶμαι, ταῦτα μέν ἐστι δεύτερον
ἀνθρώπων βουλομένων ἑτέρων ποιῆσαι
τούτους συμμάχους. Ἐγὼ δ' οἶδα, ὅς' ἂν ἐκ
λογισμοῦ σκοπῶν τις εἰκάσαι, καὶ τοὺς
πολλοὺς οἶμαι ὑμῶν ἐμοὶ ταὐτὰ φήσειν,
ὅτι
εἰ
λήψονται
Μεγάλην
πόλιν
Λακεδαιμόνιοι, κινδυνεύσει Μεσσήνη· εἰ
δὲ καὶ ταύτην λήψονται, φήμ' ἡμᾶς
ἔσεσθαι συμμάχους Θηβαίων.
[21] Πολὺ δὴ κάλλιον καὶ ἄμεινον τὴν μὲν
Θηβαίων συμμαχίαν αὐτοὺς παραλαβεῖν,
τῇ δὲ Λακεδαιμονίων πλεονεξίᾳ μὴ
'πιτρέψαι, ἢ νῦν ὀκνοῦντας μὴ τοὺς
Θηβαίων σώσωμεν συμμάχους, τούτους
μὲν προέσθαι, πάλιν δὲ σῴζειν αὐτοὺς
20 Pero, en mi opinión, ésa es la conducta de
hombres que quieren por segunda vez hacer a los
megalopolitas aliados de otra ciudad. Ahora bien,
yo sé, por cuanto uno puede conjeturar valiéndose
del raciocinio en sus indagaciones (y opino que la
mayoría de vosotros estará de acuerdo con mi
afirmación), que si los lacedemonios llegan a tomar
Megalópolis, Mesenia estará en peligro; y si
también toman ésta, sostengo que nosotros
seremos aliados de los tebanos, 14. 21 En tal caso,
mucho más honorable y ventajoso es acoger por
nuestra parte espontáneamente la alianza de los
tebanos sin acceder a la ambición de los
lacedemonios, que estar vacilantes ahora ante la
idea de salvar a quienes son aliados de los tebanos,
Se refiere a la época en que Atenas era aliada de Esparta y Megalopolis lo era de Tebas, es decir, en tiempos de
Epaminondas.
14 El objetivo perseguido por la política ateniense del momento es el de impedir que surja un poder hegemónico de entre
las ciudades griegas. Si Esparta llegara a ser más temible que Tebas, Atenas sería aliada de esta última. Se trata, pues, de
mantener una política de equilibrio de fuerzas que evite la preponderancia de cualquier ciudad griega sobre las demás.
13
τοὺς Θηβαίους, καὶ προσέτ' ἐν φόβῳ
καθεστάναι περὶ ἡμῶν αὐτῶν.
[22] Οὐ γὰρ ἔγωγ' ἀδεὲς τοῦθ'
ὑπολαμβάνω τῇ πόλει, τὸ λαβεῖν
Μεγάλην πόλιν Λακεδαιμονίους καὶ
πάλιν γενέσθαι μεγάλους. Ὁρῶ γὰρ
αὐτοὺς καὶ νῦν οὐχ ὑπὲρ τοῦ μὴ παθεῖν τι
κακὸν πολεμεῖν αἱρουμένους, ἀλλ' ὑπὲρ
τοῦ κομίσασθαι τὴν πρότερον οὖσαν
αὑτοῖς δύναμιν· ὧν δ', ὅτ' ἐκείνην εἶχον,
ὠρέγοντο, ταῦθ' ὑμεῖς μᾶλλον ἴσως
εἰδότες ἢ 'γὼ φοβοῖσθ' ἂν εἰκότως.
abandonar a éstos y de nuevo salvar a los propios
tebanos, y, además, encontrarnos en una situación
de temor por nosotros mismos. 22 Pues yo, al
menos, no supongo que esté exento de peligro para
la ciudad el hecho de que los lacedemonios tomen
Megalópolis y de nuevo se hagan poderosos. Pues
los veo, incluso ahora, decidirse a hacer la guerra
no para evitar sufrir algún daño, sino para
recuperar la fuerza que antaño les era propia; a lo
que aspiraban en el tiempo aquel en que la
poseían, eso es cosa que, por conocerla vosotros 15
tal vez mejor que yo, sería razonable que la
temierais.
[23] Ἡδέως δ' ἂν πυθοίμην τῶν λεγόντων
καὶ τοὺς Θηβαίους μισεῖν φασκόντων καὶ
τοὺς Λακεδαιμονίους, πότερ' ἑκάτεροι
μισοῦσιν, οὓς δὴ μισοῦσιν, ὑπὲρ ὑμῶν καὶ
τοῦ
συμφέροντος
ὑμῖν,
ἢ
ὑπὲρ
Λακεδαιμονίων μὲν Θηβαίους, ὑπὲρ δὲ
Θηβαίων Λακεδαιμονίους ἑκάτεροι. Εἰ μὲν
γὰρ ὑπὲρ ἐκείνων, οὐδετέροις ὡς
μαινομένοις πείθεσθαι προσήκει· εἰ δ'
ὑπὲρ ὑμῶν φήσουσι, τί πέρα τοῦ καιροῦ
τοὺς ἑτέρους ἐπαίρουσιν; [24] Ἔστι γάρ,
ἔστι Θηβαίους ταπεινοὺς ποιεῖν ἄνευ τοῦ
Λακεδαιμονίους ἰσχυροὺς καθιστάναι, καὶ
πολύ γε ῥᾷον· ὡς δ', ἐγὼ πειράσομαι πρὸς
ὑμᾶς εἰπεῖν. Ἴσμεν ἅπαντες τοῦθ' ὅτι τὰ
μὲν δίκαια πάντες, ἐὰν καὶ μὴ βούλωνται,
μέχρι τού γ' αἰσχύνονται μὴ πράττειν, τοῖς
δ' ἀδίκοις ἐναντιοῦνται φανερῶς, ἄλλως
τε κἄν τινες βλάπτωνται· καὶ τοῦτο
λυμαινόμενον πάνθ' εὑρήσομεν, καὶ
ταύτην ἀρχὴν οὖσαν πάντων τῶν κακῶν,
τὸ μὴ 'θέλειν τὰ δίκαια πράττειν ἁπλῶς.
[25] Ἵνα τοίνυν μὴ τοῦτ' ἐμποδὼν γένηται
τῷ Θηβαίους γενέσθαι μικρούς, τὰς μὲν
Θεσπιὰς καὶ τὸν Ὀρχομενὸν καὶ τὰς
Πλαταιὰς κατοικίζεσθαι φῶμεν δεῖν καὶ
συμπράττωμεν αὐτοῖς καὶ τοὺς ἄλλους
ἀξιῶμεν (ταῦτα γὰρ καὶ καλὰ καὶ δίκαια,
μὴ
περιορᾶν
πόλεις
ἀρχαίας
ἐξανεστώσας), τὴν δὲ Μεγάλην πόλιν
καὶ τὴν Μεσσήνην μὴ προώμεθα τοῖς
23 Y gustosamente preguntaría a los que hacen
uso de esta tribuna y declaran odiar a los tebanos o
a los lacedemonios, si el odio que les profesan en
cada caso es en beneficio vuestro y de lo que os
interesa, o a los tebanos los odian por interés hacia
los lacedemonios y a los lacedemonios en favor de
los tebanos, respectivamente; pues si es en pro de
ellos, conviene que no hagáis caso ni a unos ni a
otros como locos que son; pero si afirman que es
por vuestro interés, ¿por qué al margen de lo
oportuno ensalzan a esos otros pueblos? 24 Porque
es posible, es posible humillar a los tebanos sin
fortalecer a los lacedemonios y mucho más
fácilmente; y cómo, yo intentaré comunicároslo.
Todos sabemos esto: que los hombres en su
totalidad, aunque no quieran, hasta cierto punto se
avergüenzan de no hacer lo que es justo y a las
injusticias se oponen abiertamente, especialmente
si algunos reciben daño; y encontramos que eso es
lo que arruina todo y que ése es el origen de todos
los males, el no querer hacer pura y simplemente
lo que es justo.
25 Así pues, con el fin de que ello no sea un
obstáculo para que se debiliten los tebanos,
proclamemos que es menester que Tespias,
Orcómeno y Platea sean repobladas y colaboremos
con sus habitantes y solicitémoslo de los demás
(pues eso es noble y justo, el no desentenderse ante
el hecho de que antiguas ciudades estén
desarraigadas), y no dejemos a Megalópolis ni
Mesenia abandonadas a manos de los que las
En efecto, los ciudadanos de mayor edad recordarían, sin duda, mejor que el joven orador, la enorme ambición de Esparta durante el período de su hegemonía.
15
ἀδικοῦσι, μηδ' ἐπὶ τῇ προφάσει τῇ
Πλαταιῶν καὶ Θεσπιῶν τὰς οὔσας καὶ
κατοικουμένας
πόλεις
ἀναιρεθείσας
περιίδωμεν.
[26] Κἂν ᾖ ταῦτα πρόδηλα, οὐδεὶς ὅστις οὐ
βουλήσεται παύσασθαι Θηβαίους ἔχοντας
τὴν ἀλλοτρίαν· εἰ δὲ μή, πρῶτον μὲν
ἐναντίους ἕξομεν πρὸς ἐκεῖνα τούτους
εἰκότως, ὅταν ἡγῶνται τὴν ἐκείνων
κατοίκισιν αὑτοῖς ὄλεθρον φέρειν, εἶτ'
ἀνήνυτα πράγμαθ' ἕξομεν αὐτοί· τί γὰρ
ὡς ἀληθῶς ἔσται πέρας, ὅταν ἀεὶ τὰς μὲν
οὔσας πόλεις ἐῶμεν ἀναιρεῖν, τὰς δ'
ἀνῃρημένας ἀξιῶμεν οἰκίζειν;
ultrajan ni permitamos que con el pretexto de
Platea y Tespias sean destruidas ciudades que
existen y están pobladas 16. 26 Y si eso resulta
evidente de antemano, nadie habrá que no quiera
que los tebanos cesen en la usurpación del
territorio ajeno; si no, en primer lugar, a ésos los
tendremos, lógicamente, de adversarios frente a
aquellas propuestas, tan pronto como consideren
que la restauración de aquellas ciudades les trae
consigo su propia ruina, y luego, nosotros mismos
tendremos inacabables problemas, pues ¿cuál
podrá ser en verdad el final cuando permitimos en
cada ocasión la aniquilación de las ciudades que
existen y, en cambio, de las que han sido
aniquiladas reclamamos su restauración?
[27] Λέγουσι τοίνυν οἱ μάλιστα δοκοῦντες
δίκαια λέγειν ὡς δεῖ τὰς στήλας καθελεῖν
αὐτοὺς τὰς πρὸς Θηβαίους, εἴπερ ἡμέτεροι
βεβαίως ἔσονται σύμμαχοι. Οἱ δέ φασι μὲν
αὑτοῖς οὐ[κ εἶναι] στήλας, ἀλλὰ τὸ
συμφέρον εἶναι τὸ ποιοῦν τὴν φιλίαν, τοὺς
δὲ βοηθοῦντας ἑαυτοῖς, τούτους νομίζειν
εἶναι συμμάχους. Ἐγὼ δ', εἰ τὰ μάλιστ' εἰσὶ
τοιοῦτοι, ὡδί πως ἔχω. Φημὶ δεῖν ἅμα
τούτους ἀξιοῦν καθαιρεῖν τὰς στήλας καὶ
Λακεδαιμονίους ἄγειν εἰρήνην, ἐὰν δὲ μὴ
'θέλωσι ποιεῖν ὁπότεροι ταῦτα, τότ' ἤδη
μετὰ τῶν ἐθελόντων ἡμᾶς γίγνεσθαι.
[28] Εἴτε γὰρ εἰρήνης γιγνομένης αὐτοῖς
οἱ
Μεγαλοπολῖται
τῆς
Θηβαίων
συμμαχίας ἕξονται, φανεροὶ πᾶσιν
ἔσονται τὴν πλεονεξίαν τὴν Θηβαίων, οὐ
τὸ δίκαιον αἱρούμενοι· εἴτε συμμάχους
ἡμᾶς ἀδόλως τῶν Μεγαλοπολιτῶν
ποιουμένων
μὴ
'θελήσουσιν
ἄγειν
εἰρήνην οἱ Λακεδαιμόνιοι, δῆλοι δήπου
πᾶσιν
ἔσονται,
οὐχ
ἵνα
Θεσπιαὶ
κατοικισθῶσι ποιούμενοι τὴν σπουδήν,
ἀλλ' ἵνα τοῦ πολέμου περιεστηκότος
Θηβαίοις τὴν Πελοπόννησον ὑφ' αὑτοῖς
ποιήσωνται.
27 Ahora bien, dicen los que en mayor grado pasan
por exponer argumentos justos, que es menester
que ellos echen abajo las estelas 17 en que consta su
alianza con los tebanos, si es que van a ser
firmemente nuestros aliados. Otros afirman que
para ellos no son las estelas, sino la conveniencia,
lo que produce la amistad y que a los que les
presten ayuda es a los que consideran aliados. Yo,
por mi parte, si es tal su carácter en la mayor
medida, éste es de algún modo mi punto de vista:
sostengo que debemos reclamar simultáneamente
de ésos que echen abajo las estelas, y de los lacedemonios, que mantengan la paz; y si no quieren
hacerlo, los unos o los otros, entonces ya ponernos
al lado de los que acepten. 28 Pues si los
megalopolitas, una vez que obtengan la paz, van a
seguir aún ligados a la alianza de los tebanos,
dejarán ver a todos con claridad que es la ambición
de los tebanos y no la justicia lo que eligen. Y si,
por otro lado, haciéndose sin engaño aliados
nuestros los megalopolitas, los lacedemonios no
quieren mantenerse en paz, harán manifiesto a
todos, sin duda, que no es la restauración de
Tespias el objeto de su celo, sino someter bajo su
ley al Peloponeso mientras la guerra tiene
envueltos a los tebanos 18.
La tesis fundamental del partido ateniense filoespartano era que Atenas no podría restaurar Platea y Tespias sin contar
con la ayuda de Esparta, y que ésta no sería posible si previamente Atenas no abandonaba Megalopolis y Mesenia. La objeción de Demóstenes a esta tesis es clara: reconstruir Platea y Tespias no puede ser razón suficiente para dejar a las ciudades del Peloponeso condenadas a segura destrucción.
17 Se trata de las estelas en que los megalopolitas habían hecho grabar su tratado de alianza con Tebas.
18 Efectivamente, la «Guerra Sagrada» envolvía a los tebanos.
16
[29] Θαυμάζω δ' ἐνίων, εἰ τὸ μὲν Θηβαίων 29 Me admira que algunos tengan miedo del hecho
συμμάχους εἶναι τοὺς Λακεδαιμονίων de que los enemigos de los lacedemonios sean
ἐχθροὺς φοβοῦνται, εἰ δὲ καταστρέψονται aliados de los tebanos y en cambio no consideren
Λακεδαιμόνιοι τούτους, μηδὲν ἡγοῦνται temible en absoluto que los lacedemonios lleguen a
φοβερόν, καὶ ταῦτ' ἔργῳ πεῖραν ἡμῖν subyugarlos, y eso cuando la experiencia del
δεδωκότος τοῦ χρόνου ὅτι Θηβαῖοι μὲν pasado ha dado prueba de que los tebanos se
τούτοις συμμάχοις ἐπὶ Λακεδαιμονίους sirven siempre de ellos como aliados para
ἀεὶ χρῶνται, Λακεδαιμόνιοι δ' ὅτ' εἶχον enfrentarse a los lacedemonios, mientras que los
αὐτούς, ἐφ' ἡμᾶς ἐχρῶντο.
lacedemonios, cuando eran sus amos, se valían de
ellos contra nosotros.
[30]
Οἶμαι
τοίνυν
ἔγωγε
κἀκεῖν'
30 Opino, pues, yo al menos, que es menester
ἐνθυμεῖσθαι δεῖν, ὅτι μὴ προσδεξαμένων que reflexionéis también sobre aquello: que en el
μὲν ὑμῶν τοὺς Μεγαλοπολίτας, ἐὰν μὲν caso de que vosotros no acojáis a los
ἀναιρεθῶσι καὶ διοικισθῶσιν, ἰσχυροῖς megalopolitas, si llegan a ser eliminados y
Λακεδαιμονίοις ἔστιν εὐθὺς εἶναι, ἐὰν δὲ dispersados 19, a los lacedemonios les es posible al
σωθῶσιν ἄρα, ὡς ἤδη τι καὶ παρ' ἐλπίδας punto ser poderosos; si se salvan, por el contrario
ἐξέβη, βέβαιοι σύμμαχοι Θηβαίων δικαίως —como ya ha acontecido en algún caso incluso
ἔσονται· ἂν δὲ προσδέξησθε, τούτοις μὲν contra toda esperanza—, serán con plena justicia
ὑπάρξει ἤδη σωθῆναι δι' ὑμᾶς, τὸ δὲ firmes aliados de los tebanos; en cambio, si les
συμβησόμενον,
τὸν
τοῦ
κινδύνου acogéis, resultará que su salvación se deberá ya de
λογισμὸν μετενεγκόντες, σκοπῶμεν ἐπὶ entrada a vosotros, y las consecuencias de ello,
Θηβαίων καὶ Λακεδαιμονίων.
examinémoslas, trasladando a otros casos la
evaluación del riesgo, del lado de los tebanos y del
[31] Ἂν μὲν τοίνυν καταπολεμηθῶσιν οἱ de los lacedemonios. 31 Pues bien; si los tebanos
Θηβαῖοι, ὥσπερ αὐτοὺς δεῖ, οὐκ ἔσονται son derrotados definitivamente, como les
μείζους τοῦ δέοντος οἱ Λακεδαιμόνιοι, corresponde por necesidad, los lacedemonios no
τούτους
ἔχοντες
ἀντιπάλους
τοὺς tendrán un poder mayor de lo debido, al tener
Ἀρκάδας ἐγγὺς οἰκοῦντας·
ἂν δ' como adversarios a éstos, los arcadios, que habitan
ἀνενέγκωσιν ἄρ' οἱ Θηβαῖοι καὶ σωθῶσιν, cerca de ellos 20. Pero si los tebanos se recobran y
ἀλλ' οὖν ἀσθενέστεροί γ' ἔσονται, ἡμῖν resultan salvos, pese a todo serán más débiles por
συμμάχων γεγενημένων τῶνδε καὶ δι' habérsenos convertido éstos en aliados y haber
ἡμᾶς
σεσωμένων.
Ὥστε
πανταχῇ sido salvados gracias a nosotros. De modo que
συμφέρει μήτε προέσθαι τοὺς Ἀρκάδας desde todo punto de vista conviene que ni
μήτε δι' αὑτούς, ἂν ἄρα σωθῶσι, nosotros abandonemos a los arcadios, ni, si acaso
περιγεγονέναι δοκεῖν, μηδὲ δι' ἄλλους éstos se salvan, den la impresión de haber salido
τινάς, ἀλλὰ δι' ὑμᾶς.
bien parados gracias a ellos mismos o cualesquiera
otros, sino gracias a nosotros.
[32] Ἐγὼ μὲν οὖν, ὦ ἄνδρες Ἀθηναῖοι, μὰ 32 Así pues, yo, varones, atenienses, por los
τοὺς θεοὺς οὔτε φιλῶν οὐδετέρους οὔτε dioses, he hablado no movido por particulares
μισῶν ἰδίᾳ εἴρηκα, ἀλλ' ἃ νομίζω sentimientos de amistad u odio hacia ninguna de
συμφέρειν ὑμῖν· καὶ παραινῶ μὴ προέσθαι las dos partes, sino en la línea de lo que estimo os
Esparta estaba empeñada en deshacer la comunidad formada por cuarenta aldeas rurales aproximadamente que era
Megalopolis, centro político de la nueva Arcadia. Sobre este sinecismo, cf. DIODORO SÍCULO, XV 72; PAUSANIAS, VIII 27, 12.
20 La ciudad de Megalópolis, que nació —como es sabido (véase Introducción)— bajo el auspicio de Tebas con el
exclusivo fin de imponer a los lacedemonios una difícil barrera a sus deseos de expansión, se encontraba situada no lejos
de la frontera de Arcadia con Esparta.
19
Μεγαλοπολίτας, μηδ' ἄλλον ἁπλῶς
μηδένα τῶν ἐλαττόνων τῷ μείζονι.
conviene; y os exhorto a que no abandonéis a los
megalopolitas ni, en una palabra, dejéis a nadie,
que sea débil, en manos del más fuerte.

similar documents