LA DIALÉCTICA - Poder Judicial del Estado de Baja California

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LA DIALÉCTICA
MTRO. LEONARDO MARTÍNEZ DELGADO
GENERALIDADES
• La dialéctica es un estudio del razonamiento, entendido
como la serie de conceptos encaminados a demostrar
una cosa o persuadir oyentes o lectores.
• “el arte del diálogo y de la discusión, razonamiento que,
al igual que un diálogo, contiene oposiciones y
diversidad de pensamientos y se encamina hacia una
síntesis, evolución de las cosas, mediante la oposición y
la superación de la oposición.”
• “El propósito de este estudio es encontrar un método a
partir del cual podamos razonar sobre todo problema
que se nos proponga, a partir de cosas plausibles…»
• Aristóteles comenta: Es útil su estudio para tres
cosas: para ejercitarse, ya que teniendo un
método, podremos habérnoslas más fácilmente
con lo que nos sea propuesto;
para las
conversaciones, porque, habiendo inventariado las
opiniones de la mayoría, discutiremos con ellos, no
a partir de pareceres ajenos, sino de los suyos
propios; para los conocimientos en filosofía,
porque, discerniremos más fácilmente lo verdadero
y lo falso. Pero es además, útil para las cuestiones
primordiales propias de cada conocimiento en
cuestión.
• Un problema dialéctico es la consideración de una
cuestión, tendente, bien al deseo o al rechazo, bien a la
verdad y el conocimiento, ya sea por sí misma, ya como
instrumento para alguna otra cuestión de este tipo,
acerca de la cual, o no se opina ni de una manera ni
de otra o la mayoría opina de manera contraria; v.g.: el
de si el placer es deseable o no, el del si el mundo es
eterno o no.
• Los instrumentos de la dialéctica, son los géneros en
torno a los cuales y a partir de los cuales se dan los
argumentos y se han de distinguir, primero, tomar las
proposiciones; segundo, poder distinguir de cuántas
maneras se dice cada cosa; tercero, encontrar las
diferencias; cuarto, la observación de lo semejante.
• La dialéctica como práctica social, consistía en la
celebración de debates públicos, bajo la vigilancia de un
arbitro, en que dos “discutidores” profesionales o aficionados,
con fines instructivos o de mero entretenimiento, proceden a
asumir, respectivamente los papeles de sostener e impugnar
un juicio previamente establecido; el impugnador se
esforzará, mediante preguntas lo más capciosas posibles, en
probar, a partir de las propias respuestas del adversario, la
afirmación de lo que el juicio previamente establecido
negara; el sostenedor por su parte, responderá lo más
cautamente posible a fin de no conceder nada de lo que
pudiera desprenderse lo contradictorio de lo que sostiene.
Ambos han de proceder de buena fe en esta competición,
absteniéndose de recurrir a falacias.
• El debate parte de un problema “algo que se arroja
delante de alguien”
es decir, “una cuestión
planteada”,
el problema es una interrogación
disyuntiva del tipo: ¿es o no verdad que tal cosa es así?
Sobre un tema, tópico u objeto controvertido, (pues de
nada serviría si todos coinciden en la percepción del
objeto a tratar), ahora bien la elección del tema es sólo
el primer paso; inmediatamente después, el que
responde asume, una de las posturas a tratar y
defender, el resultado de ello es un juicio de los
llamados proposición, dicha proposición afirmativa o
negativa (no ya disyuntiva) sobre la base de ser
controvertible, (puede incluso ser contrario a la opinión
de la mayoría) en cuyo caso recibe la denominación
de tesis.
• Acto seguido el que pregunta acomete su tarea planteando
al adversario una serie de cuestiones en forma, también, de
proposiciones que, sin ser necesariamente verdaderas,
cuenten a su favor con un cierto grado de credibilidad
(aceptadas por la mayoría o por los sabios, o por los más
prestigiosos de éstos), estas proposiciones han de ser tales
que su concesión o su rechazo por el que responde las
constituya en premisas (afirmativas o negativas) de un
razonamiento (silogismo) que concluya o parezca concluir la
contradicción de la proposición defendida que el que
responde, con lo que éste sale derrotado del debate. Si, por
el contrario, este resultado no se alcanza en un lapso de
tiempo fijado previamente, la victoria corresponderá al que
responde, éste, por cierto no tiene por qué limitarse al pasivo
papel de asentir o disentir ante las preguntas del otro, sino
que puede salir al paso de ellas con objeciones que obliguen
al contrincante a reformular la pregunta o sustituirla por otra.
• No obstante el papel activo le toca al que pregunta, a
él se le pide el esfuerzo mental más grande, pues ha de
concebir en todos sus detalles la estrategia ofensiva con
la que acorralar al adversario hasta hacerle abdicar de
su tesis, previendo a partir de cada pregunta, las
consecuencias que podrían derivarse de su propia
respuesta, con el fin de evitar de verse refutado.
•
• Ahora bien, el mecanismo de que se valdrá el que
pregunta para construir sus razonamientos, es
precisamente la tópica, que son los lugares, una
proposición, un esquema proposicional, cuyas variables
están representadas en forma pronominales (esto, tal,
esto,. . .) que permite rellenarlo con los términos de las
proposiciones debatidas,
• En el razonamiento dialéctico pese a que se parte de
proposiciones plausibles (o aparentemente plausibles:
erísticos o sofísticos) no necesariamente verdaderas, se
pueden incluir razonamientos formales.
•
• Los elementos fundamentales del método dialéctico
son:
• 1) Los argumentos surgen de las proposiciones.
• Un ejemplo que comenta Aristóteles, sería ¿Acaso animal pedestre
bípedo es la definición de hombre?, al decir lo anterior, se abre un
tema a tratar, una proposición; pero todavía no sería un problema o
cuestión, en cambio si se dice: El animal pedestre bípedo ¿es la
definición de hombre o no?, cambia el modo de presentar el tema,
en esta ocasión nos invita a tomar una postura, en defensa o en
oposición a dicha cuestión. Y a partir de que afirme o niegue dicha
cuestión se inicia el método dialéctico y el diálogo.
• 2) Los razonamientos versan sobre problemas;
• 3) Toda proposición y todo problema indican un
género, propio, accidente, o una definción.
• 4) Se procede a una división sumaria de
proposiciones y razonamientos para después
incorporarlas según corresponda a cada uno de
los cuatro predicables antes referidos (género,
propio, definición o accidente);
• 5) Precisar los argumentos idénticos (entre los
dialogantes) a fin de excluirlos del debate, o bien,
distinguir, si esa identidad es parcial, ya por su
número, por la especie o por el género, o que se
trate de una identidad aparente porque se le
designe con el mismo nombre (pero cada
dialogante tenga diversa idea), esto es, encontrar
las semejanzas y diferencias en los razonamientos;
• 6) La construcción argumentativa, a través de la
comprobación, e inducción, así como verificar que
todo lo que se predica de algo, sea intercambiable
en la predicación o no.
• 7) Precisar o seleccionar, las proposiciones y
problemas dialécticas, respecto a las que no lo
sean, (pues no todas las proposiciones y problemas,
son dialécticas) esto es, las dialécticas son aquellas
(proposiciones y problemas) que ofrezcan alguna
dificultad-contrariedad (o debate) y que además
sean plausibles y verosímiles o en relación a cosas
que sean muy amplias y que no haya argumentos
bien definidos (i.e. sobre los elementos de la teoría
de la argumentación jurídica); y,
• 8) Establecer la tesis (juicio paradójico), como
resultado del proceso anterior, que no sea posible
contradecir, Aristóteles da el siguiente ejemplo:
como dijo Heráclito, “que todo se mueve”. Por otra
parte, la tesis también es un problema (pero no
todo problema, que ni tengamos alguna opinión
de ella) sino que es necesario que la mayoría
discrepen de ella y otros tantos la acepten.
Entonces se inicia el proceso dialéctico en tres
fases: tesis, antiesis y síntesis, desarrollando el
proceso metodológico antes visto en cada una de
dichas etapas. (i.e. Tesis, la tierra es plana, antitesis,
la tierra es redonda, síntesis, la tierra es ovalada…)
• Es fácil advertir, que este proceso dialéctico de tesis, antitesis
y de síntesis, claramente lo practicamos los operadores
jurídicos en un proceso judicial, en el que la parte actora a
través de su demanda presenta la tesis, (acción de
prescripción de un inmueble), la parte demandada expone
sus defensas y excepciones al contestar la misma en la
antitesis, (objeta que no acredita justo titulo, no demuestra la
posesión continua…) y la resolución del juzgador en la
sentencia de primer instancia constituye la síntesis; entonces,
la parte actora apela la resolución y la síntesis (sentencia
primera instancia) se transforma en tesis, y la apelación en
antitesis, y la resolución en segunda instancia la síntesis, y
contra esta cabe el juicio de amparo, entonces la resolución
de segunda instancia que es la síntesis se transforma en tesis…
y así sucesivamente.
• Las reglas que rigen la dialéctica son esencialmente
normas de comportamiento: gobiernan la conducta de
los participantes en el juego dialéctico: qué tipos de
actos del lenguaje pueden efectuarse, cuando, cómo,
donde, de que modo, en qué ocasión, qué cargas de
la argumentación se asumen, etc. Y dicho control de las
reglas del comportamiento pueden confiarse a un juez
o a un árbitro, con competencia para decidir cuándo
se ha infringido una de ellas. Esto es, en al dialéctica, lo
que importa no son los productos de la argumentación,
sino los procedimientos argumentativos y las normas que
gobiernan y dirigen el ejercicio de los papeles de
defensor u oponente.
• En la argumentación dialéctica existe la
oportunidad de examinar los pros y contra de una
situación, de una tesis, avanzando en forma de
espiral; la contradicción (y la negación) juegan un
papel central en la dialéctica, ya que una de las
partes se esfuerza por mantener su tesis realizando
actos del lenguaje que no le lleven a incurrir en
contradicción, mientras que el papel del oponente
es precisamente el de buscar la contradicción del
adversario (si lo logra el será el vencedor del
debate).
• Son cuatro fases o estadios que son: confrontación,
apertura, argumentación y conclusión. En el estadio de
confrontación, un usuario del lenguaje avanza un punto
de vista sobre el cual surge una duda: la existencia de
una discrepancia es lo que genera el dialogo. En el
estadio de apertura se toma la decisión de embarcarse
en una discusión, se especifica el tipo de dialogo que
tendrá lugar y, en su caso, las reglas de procedimiento
a seguir. En el de argumentación se presentan y
evalúan los argumentos y contraargumentos de cada
parte. Y el estadio de conclusión o cierre tiene lugar
cuando se ha alcanzado la finalidad del diálogo o
cuando los participantes están de acuerdo de poner fin
al mismo.
TIPOS DE DIÁLOGO
• Se han distinguido ocho tipos de diálogo que
caracteriza según cuál sea la situación inicial en que se
encuentran los participantes, el método que utiliza y el
fin perseguido, que son:
• 1. Diálogo en riñas o disputas personales: la situación
inicial es un conflicto emocional en el que cada parte
recurre al ataque personal con el objetivo de dañar a
otra.
• 2. Debate forense: se arranca también de una
contraposición entre partes, cada una de las cuales
está dispuesta a usar de todos los medios a su alcance
para lograr la victoria, el objetivo último de la
controversia es el de persuadir al tercero (juez/árbitro).
• 3. La discusión crítica o el diálogo racional: se origina
por una diferencia de opinión sobre cualquier cuestión
teórica o práctica, el objetivo es la persuasión del otro,
utilizando pruebas que puedan ser internas o externas
(internas se obtienen de lo que el otro participante ha
concedido; y, las externas suponen apelar a lo que está
fuera del discurso, como la opinión de expertos).
• 4. En la investigación: la posición inicial se caracteriza
por la insuficiencia de conocimiento o información
sobre alguna realidad; y el método a seguir consiste por
ello en una argumentación basada en conocimiento
(no en la posición adoptada por las partes enfrentadas)
y de carácter cooperativo, usualmente son las que un
fiscal realiza en un proceso penal.
• 5. En una negociación: Se origina por un conflicto
de intereses, el objetivo (de cada parte) es obtener
una ganancia personal y el método consiste en
regatear para alcanzar acuerdos (hacerse
concesiones). Quieren conjugar el verbo ganarganar.
• 6. En la búsqueda de información: Una parte trata
de obtener información que la otra posee (como la
que tiene lugar cuando se examina aun testigo), y
el método consiste por ello en interrogar
hábilmente; el procedimiento no es cooperativo lo
cual es la distinción del investigativo.
• 7. Dialogo de incitación a la acción: esto es,
cuando se trata de lograr que otro lleve a cabo
una acción recurriendo a órdenes o a otro tipo de
procedimientos; y,
• 8. Diálogo educativo: Consiste en que una parte (el
maestro) pretende transmitir conocimientos a la
otra parte (alumnos).
• Cada uno de los diálogos anteriores, obedecen a
reglas distintas, esto es, se trata de juegos
lingüísticos distintos, se ha de resaltar el diálogo
crítico o racional, que es el que representa la
racionalidad dialéctica.
Tipos de
diálogo
Situación inicial Meta de los
participantes
Objetivos del
diálogo
Persuación
Conflicto de
opiniones
Convencer a la Resolver o
otra parte
clarificar el
tema
Investigación
Carencia de
prueba
Encontrar y
verificar la
evidencia
Probar
(desaprobar) la
hipótesis
Búsqueda de
información
Necesidad de
ella
Adquirirla
Intercambiar
información
Negociación
Conflicto de
intereses
Maximizar la
ganancia
Acordar y
consensuar
Deliberación
Dilema o
elección
práctica
Coordinar
metas y
acciones
Decidir el mejor
curso de
acción
Erístico
Conflictos
personales
Herir
verbalmente
Revelar la base
profunda del
conflicto.
VAN EEMEREN Y ROB GROOTENDORST
• I. Ningún hablante debe impedir a otro tomar su
propia posición, positiva o negativa, con respecto
a los puntos o tesis en discusión.
• II. Quien sostenga una tesis, está obligado a
defenderla y responder de ella cuando su
interlocutor se lo demande.
• III. La crítica de una tesis debe versar sobre la tesis
realmente sostenida por el interlocutor.
• IV. Una tesis sólo puede defenderse con
argumentos referidos justamente a ella.
• V. Todo interlocutor puede verse obligado a reconocer
sus supuestos p premisas tácticas y las implicaciones
implícitas en su posición, debidamente explicitadas, así
como verse obligado a responder de ellas.
• VI. Debe considerarse que una tesis o una posición ha
sido defendida de modo concluyente si su defensa ha
consistido en argumentos derivados de un punto de
partida común.
• VII. Debe considerarse que una tesis o una posición ha
sido defendida de modo concluyente si su defensa ha
consistido en argumentos correctos o resultantes de la
oportuna aplicación de esquemas o pautas de
argumentación comúnmente admitidas.
• VIII. Los argumentos (deductivos) utilizados en el curso
de la discusión deben ser válidos o convalidables
mediante la explicitación de todas las premisas
tácitas co-determinantes de la conclusión.
• IX. El fracaso en la defensa de una tesis debe llevar al
proponente a retractarse de ella y, por el contrario, el
éxito en su defensa debe llevar al oponente a retirar sus
dudas acerca de la tesis en cuestión.
• X. Las proposiciones no deben ser vagas e
incomprensibles, ni los enunciados deben ser confusos o
ambiguos, sino ser objeto de la interpretación más
precisa.
• Ahora bien, cada regla tiene aplicación en una o
en varias fases de la discusión antes señaladas
(confrontación, apertura, argumentación y
conclusión). Además que cada una de las reglas
anteriores tienen por fin asegurar el juego limpio de
la dialéctica, la pertinencia de las alegaciones o
de los argumentos a favor o en contra, así como la
suficiencia y la efectividad de la argumentación
para resolver la cuestión o llevar a un buen fin el
debate.
ROBERT ALEXY
• Ningún hablante puede contradecirse.
• Todo hablante sólo puede afirmar aquello que él mismo
cree.
• Todo hablante que aplique un predicado F a un objeto
A debe estar dispuesto a aplicar F también cualquier
otro objeto igual a A en todos los aspectos relevantes.
• Todo hablante sólo puede utilizar aquellos juicios de
valor y de deber que afirmaría, así mismo, en todas las
situaciones en las que afirmare que son iguales en
todos los aspectos relevantes.
• Distintos hablantes no pueden usar la misma expresión
con distintos significados.
LAS REGLAS DE RAZÓN
• Todo hablante debe, cuando se le pide,
fundamentar lo que afirma, a no ser que pueda
dar razones que justifiquen el rechazar una
fundamentación.
• Quien pueda hablar puede tomar parte en el
discurso.
• Todos pueden problematizar cualquier aserción.
• Todos pueden introducir cualquier aserción en el
discurso.
• Todos pueden expresar sus opiniones, deseos y
necesidades.
LAS REGLAS DE CARGA DE LA
ARGUMENTACIÓN
• Quien pretende tratar a una persona A de manera
distinta que a una persona B esta obligado a
fundamentarlo.
• Quien ataca una proposición o una norma que no es
objeto de la discusión debe dar una razón para ello.
• Quien ha aducido un argumento solo esta obligado a
dar mas argumentos en casos de contra argumentos.
• Quien introduce en el recurso una afirmación o
manifestación sobre sus opiniones, deseos o
necesidades que no se refiera como argumento a una
anterior manifestación, tiene si se le pide, que
fundamentar por que introdujo esa afirmación o
manifestación.
LAS REGLAS DE FUNDAMENTACIÓN
• Quien afirma una proposición normativa que presupone una
regla para la satisfacción de los intereses de otras personas,
debe poder aceptar las consecuencias de dicha regla también
en el caso hipotético de que él se encontrara en la situación
de aquellas personas.
•
• Las consecuencias de cada regla para la satisfacción de los
intereses de cada uno deben poder ser aceptadas por todos.
•
• Toda regla debe poder enseñarse en forma abierta y general.
•
• Las reglas morales que sirven de base a las concepciones
morales del hablante deben poder pasar la prueba de su
génesis histórico-crítica. Una regla moral no pasa semejante
prueba:
• Si aunque originalmente se pudiera justificar racionalmente,
sin embargo ha perdido después su justificación, o
• Si originalmente no se puede justificar racionalmente y no
se pueden aducir tampoco nuevas razones que sean
suficientes.
•
• Las reglas morales que sirven de base a las concepciones
morales del habitante deben poder pasar la prueba de su
formación histórica individual. Una regla no pasa semejante
prueba si se ha establecido solo sobre la base de
condiciones de socialización no justificables.
• Hay que respetar los límites de realizabilidad realmente
dados.
REGLAS GENERALES
• a) Para la fundamentación de una decisión jurídica
debe aducirse por lo menos una norma universal.
• b) La decisión jurídica debe seguirse lógicamente al
menos de una norma universal, junto con otras
proposiciones.
• c) Siempre que exista duda sobre si a es un T o un M,
hay que aducir una regla que decida la cuestión.
• d) Son necesarios los pasos de desarrollo que
permitan formular expresiones cuya aplicación al
caso en cuestión no sea ya discutible.
• e) Hay que articular el mayor número posible de
pasos de desarrollo.
•
REFUTACIÓN DIALÉCTICA:
• La refutación es la argumentación que tiene por
objeto destruir la tesis del contrario ya por virtud de
las pruebas o por los argumentos que se emplean;
es importante saber como refutar un argumento
pues en una discusión, una polémica o un debate
se puede debilitar la postura del opositor
señalando fundadamente porque no es fuerte y
concluyente su afirmación.
• Se distingue entre refutación y objeción, la primera
pretende concluir el diálogo, la segunda apela a la
respuesta, es decir a la continuación del diálogo.
• Se puede refutar la tesis o la pretensión del contrario ya
sea porque no está bien planteada o porque no es
viable su demostración, también sucede que la
pretensión no sea creíble.
Cuando se ataca el
fundamento de la argumentación, se deriva de que la
ley no es aplicable al caso, o porque se ha realizado
una incorrecta interpretación de una disposición, o
también porque se invoca una tesis de jurisprudencia
que nada tiene que ver con las cuestiones planteadas,
y las definiciones que se emplean no son las
adecuadas. Igualmente se pueden refutar las pruebas
del contrario, ya sea de manera general por no ser
pertinentes, necesarias, útiles e idóneas para demostrar
la pretensión o bien en forma particular cada una de
ellas.
• Cuando se refuta la argumentación del contrario si se
ha empleado un razonamiento inductivo se debe
demostrar que la primera afirmación en la que
descansa la inducción no es evidente, sino que está
sujeta a discusión, ya sea porque los términos utilizados
pro el adversarios son impropios o contradictorios, o
porque la afirmación va en contra de la equidad o de
las buenas costumbres; también se pueden contradecir
los ejemplos o analogías utilizados en virtud de que no
hay similitud o que es solo aparente, y si no es posible
destruir las premisas se ataca a la conclusión para
mostrar que es inaplicable a la causa o que es
irrelevante.
• Es importante que quien refuta los argumentos indique
las causas de la impugnación, y así por ejemplo: dirá
que el argumento de su contrario es falso por qué
aparenta serlo y no corresponde con la realidad o con
las pruebas, demasiado general, si está sin determinar el
caso concreto, muy común, si su calidad es inferior a la
que se pretende, superficial, si es poco profundo o
frívolo, forzado, si esta metido a la fuerza, de mala
definición, si no define con claridad y precisión lo que es
algo; controvertible cuando se discute la pretensión y se
pueden dar razones en contra, contradictorio cuando
se contradice con otro argumento; inconsciente
cuando es falto de cohesión o resistencia.
• Refutar la tesis del contrario porque es incoherente con
los hechos objetivos, sea porque las premisas o razones
esgrimidas son sencillamente falsas.
• Atacar directamente el fundamento de la tesis y
demostramos que no es verdadera, porque, probamos
que los fundamentos de la afirmación son falsos,
admitimos los fundamentos pero negamos que se
deduce la afirmación esto es, la consecuencia.
• Confutar la tesis del contrario porque presenta el
argumento contradicciones internas ya sea cuando
una de sus premisas contradice la conclusión o cuando
las premisas se contradicen ente sí.
• Reclamar al contrario pruebas o razones adicionales
que sustenten sus premisas y conclusiones.
• Impugnar la tesis del contrario porque se demuestra que
es una generalización con excepciones conocidas y por
ende inaceptable, soslayando los hechos, evadiendo
los hechos o distorsionando los hechos.
• Contraargumentar, o sea, usando las mismas premisas
del adversario, llegamos a una conclusión diferente.
• Atacar las estadísticas, se puede atacar porque sus
datos o informaciones son falsas, o porque son correctas
pero incorrectamente interpretadas ya sea porque la
muestra no sea representativa.
• Refutar las valoraciones porque no corresponden con la
gravedad del hecho, ya que es igual, superior o inferior.
• Refutar la clasificación, se refuta porque el caso no
encaja o porque encaja en más de un lugar a que
se refiere el opositor de la clasificación.
• Objetar la definición, se puede señalar que no es la
común o que el opositor esta planteando un
argumento circular.
• Confutar las analogías, se puede atacar señalando
que en los casos supuestamente análogos hay
marcadas diferencias, o que hay falacias en las
semejanzas.
VICIOS Y ERRORES MÁS COMUNES EN
LAS REFUTACIONES
• a) Cuando se refuta la pretensión del contrario es
un error hacerlo con profundidad en las partes que
no se desarrollaron, porque esto despierta el interés
y al contrario robustece la argumentación en las
cuestiones que no se habían considerado;
• b) Otro error o vicio que se debe evitar en la
refutación es parecer incomodo frente al
argumento que se debe combatir, pues una
refutación laboriosa suscita la desconfianza; y,
• c) Evitar ser groseros, irrespetuosos, ofensivos,
temerosos, nerviosos o burlescos.
ESTRATEGIAS DEL DEBATE
ARGUMENTATIVO
• a) Cuando se haga una concesión siempre deberá
ir acompañado de una restricción, que cada una
de las concesiones vaya siempre acompañada de
alguna restricción y no desperdiciar ninguna
concesión del adversario, arreglarla a
conveniencia y volverla en el mayor beneficio para
nosotros;
• b) Estrategia de ampliación, consiste en llevar la
afirmación del adversario más allá de sus limites
naturales, interpretarla en su sentido más amplio y
exagerarla, en cambio se debe restringir la
afirmación propia al sentido más reducido;
• c) Se puede reconocer alguna buena cualidad en el
discurso del adversario, pero se debe negar la
consecuencia que saca del mismo pasaje cuyo elogio
se haga;
• d) No afirmar nada de lo que no está en capacidad de
probar;
• e) Objetar las presuposiciones o creencias básicas en
que se fundamentan las premisas presentadas;
• f) Señalar posiciones anteriores del oponente que
contradigan las actuales;
• g) encontrar absurdos, es decir, demostrar que si se
aceptan los puntos de vista del oponente se entra en
franca contradicción con hechos, creencias o valores
bien establecidos o aceptados pro la mayoría;
• h) Si el adversario responde de manera negativa a
las preguntas cuya respuesta afirmativa podría
confirmar la tesis, entonces se debe preguntar lo
contrario, como si buscase su aprobación, o al
menos poner ambas a elección, de forma que no
advierta cual de ellas se quiere afirmar; e
• i) Se puede aceptar la afirmación del adversario, y
manifestar que si es verdadera no cambia en nada
la cuestión y demostrar en seguida que es falsa.
•GRACIAS!!!!!!!

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