Anexo 1.

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DICIEMBRE ES EL MES DE LA :
GENEROSIDAD
CONOZCAMOS UN POCO…
“La persona generosa actúa a favor de otras personas desinteresadamente, y
con alegría teniendo en cuenta la utilidad y la necesidad de la aportación para
esas personas, aunque le cueste un esfuerzo”.
La generosidad del ser humano es el hábito de dar y
entender a los demás. Dar y darse sin esperar nada a cambio.
Comparado a menudo con la caridad como virtud, la
generosidad se acepta extensamente en sociedad como un
hábito deseable.
Generosidad es pensar y actuar hacia los demás, hacia fuera.
No hacia adentro.
Hacer algo a favor de otras personas puede ser: dar cosas,
dar tiempo, prestar posesiones, perdonar, escuchar, saludar,
saber recibir. La generosidad supone de la inteligencia para
identificar el bien y de la voluntad ir hacia el. Se trata de
una entrega, una decisión libre de entregar lo que uno tiene.
Para ser realmente GENEROSOS de corazón primero
tendremos que VALORAR. Valorar lo que tenemos y lo que
somos. En la medida en la que sepamos apreciar sabremos
compartir, Es imposible pedirle a un niño que de y se de pues
no ha logrado alcanzar la madurez necesaria para “valorar”
por eso es que hay que empezar poco a poco: aprendo a
escuchar, a esperar, comparto mis juguetes, regalo una
sonrisa.
Al reflexionar sobre esta virtud, encontramos que la vida del ser humano
esta llena de oportunidades para servir y hacer un bien al prójimo. Una
persona generosa se distingue por:
- La disposición natural e incondicional que tiene para ayudar a los demás sin
hacer distinciones.
- Resolver las situaciones que afectan a las personas en la medida de sus
posibilidades, o buscar los medios para lograrlo.
-La discreción y sencillez con la que actúa, apareciendo y desapareciendo en
el momento oportuno.
Ser generoso es algo que muchas veces requiere un esfuerzo extraordinario.
Para vivir mejor esta virtud en lo pequeño y cotidiano, es de gran utilidad
poner en práctica las siguientes medidas:
- Procura sonreír siempre. A pesar de tu estado de ánimo y aún en las
situaciones poco favorables para ti o para los demás.
- Se accesible en tus gustos personales, permite a los demás que elijan la
película, lugar de diversión, pasatiempos, la hora y punto de reunión.
- Aprende a ceder la palabra, el paso, el lugar; además de ser un acto de
generosidad denota educación y cortesía.
- Cumple con tus obligaciones a pesar del cansancio y siempre con optimismo,
buscando el beneficio ajeno.
- Usa tus habilidades y conocimientos para ayudar a los demás.
- Atiende a toda persona que busca tu consejo o apoyo. Por más antipática o
insignificante que te parezca, considera en ti a la persona adecuada para
resolver su situación.
- Cuando te hayas comprometido en alguna actividad o al atender a una
persona, no demuestres prisa, cansancio, fastidio o impaciencia; si es
necesario discúlpate y ofrece otro momento para continuar.
- No olvides ser sencillo, haz todo discretamente sin anunciarlo o esperando
felicitaciones.
El vivir con la conciencia de entrega a los demás,
nos ayuda a descubrir lo útiles que podemos ser
en la vida de nuestros semejantes, alcanzado la
verdadera alegría y la íntima satisfacción del
deber cumplido con nuestro interior.
Practicando la generosidad en silencio, sin
reflectores y sin anuncios en los medios
sociales, es la única manera de que, no perdiendo
su esencia, nos proporcione paz interior
CUENTOS SOBRE GENEROSIDAD
PREESCOLAR
1) LA CASA DE LOS DUENDES
En un lugar del bosque había una casita abandonada, un Duende anciano que vivía en la
cavidad del tronco de un árbol la descubrió y decidió pintarla pero… tenía varios tarritos
de distintos colores, así que fue usando un poco de cada uno y luego de varios días de
trabajo, la casita multicolor quedó terminada.
El señor duende era viejito, tenía una barba blanca muy larga y usaba un sombrero con
varios parches, no tenía dinero y para conseguir comida iba a recoger frutos de los
árboles.
Un día empezó a recolectar ramas y con mucha paciencia fabricó una cama.
- Qué bueno, ya tengo casa y también una cama!, dijo feliz el duende.
Una noche llovía mucho, se oían truenos y los relámpagos iluminaban el bosque, el duende
abuelo dormía tranquilo, de pronto unos golpecitos en la puerta lo despertaron.
- Podemos dormir esta noche aquí? , le preguntaron.
Se levantó para abrir y allí estaban dos pequeños duendes, mojados, embarrados y
temblando de frío..
- Pasen, pasen, está lloviendo mucho afuera, contestó.
- Qué hermosa casa tienes!, dijo uno.
- Y qué bien pintada, agregó el otro.
- Nos quedaremos solo esta noche, mañana continuaremos el camino.
- Pueden quedarse, acá vivo solo, dijo el duende anciano mientras les alcanzaba un
té caliente.
Al día siguiente, los pequeños huéspedes abrieron una caja de madera llena de
monedas de oro que su bisabuelo les había regalado para que pudieran comprar sus
víveres hasta que fuesen adultos, y los duendecillos decidieron ayudar al abuelo,
ya que vieron que estaba un poco enfermo.
- Aaaaahhhhhchissss……aaaaahhhhhchissss, estornudó el viejito… voy a acostarme
me duele mucho la cabeza, dijo.
Al decir esto los pequeños duendes decidieron quedarse y al otro día fueron a
buscar una hierbas curativas y en el camino se encontraron con la bruja Elena que
les ayudó a conseguirlas.
A la pocas horas, regresaron y prepararon el té mágico, luego de beberlo el señor
duende empezo a sentirse mejor y más tarde estaba totalmente curado.
Con gran alegría los jovenzuelos decidieron construir un gran castillo para alojar a
todos los duendes que pasen por allí y no tengan donde dormir.
Entonces… utilizando su gran poder y su magia convirtieron la pequeña casita
multicolor en un enorme castillo también multicolor,
Desde ese día vivieron allí los tres y de tanto en tanto, cientos de duendecillos que
pasaban por allí, tenían hospedaje en el castillo porque el abuelo y los duendecillos
eran muy bondadosos!
FIN
2)EL PRINCIPE Y EL JUGUETERO
Había una vez un pequeño príncipe acostumbrado a tener cuanto quería. Tan caprichoso era
que no permitía que nadie tuviera un juguete si no lo tenía él primero. Así que cualquier niño
que quisiera un juguete nuevo en aquel país, tenía que comprarlo dos veces, para poder
entregarle uno al príncipe.
Cierto día llegó a aquel país un misterioso juguetero, capaz de inventar los más maravillosos
juguetes. Tanto le gustaron al príncipe sus creaciones, que le invitó a pasar todo un año en el
castillo, prometiéndole grandes riquezas a su marcha, si a cambio creaba un juguete nuevo
para él cada día. El juguetero sólo puso una condición:
Mis juguetes son especiales, y necesitan que su dueño juegue con ellos - dijo - ¿Podrás
dedicar un ratito al día a cada uno?
¡Claro que sí! - respondió impaciente el pequeño príncipe- Lo haré encantado.
Y desde aquel momento el príncipe recibió todas las mañanas un nuevo juguete. Cada día
parecía que no podría haber un juguete mejor, y cada día el juguetero entregaba uno que
superaba todos los anteriores. El príncipe parecía feliz.
Pero la colección de juguetes iba creciendo, y al cabo de unas semanas, eran
demasiados como para poder jugar con todos ellos cada día. Así que un día el
príncipe apartó algunos juguetes, pensando que el juguetero no se daría
cuenta. Sin embargo, cuando al llegar la noche el niño se disponía a acostarse,
los juguetes apartados formaron una fila frente él y uno a uno exigieron su
ratito diario de juego. Hasta bien pasada la medianoche, atendidos todos sus
juguetes,
no
pudo
el
pequeño
príncipe
irse
a
dormir.
Al día siguiente, cansado por el esfuerzo, el príncipe durmió hasta muy tarde,
pero en las pocas horas que le quedaban al día tuvo que descubrir un nuevo
juguete y jugar un ratito con todos los demás. Nuevamente acabó tardísimo, y
tan cansado que apenas podía dejar de bostezar.
Desde entonces cada día era aún un poquito peor que el anterior. El mismo
tiempo, pero un juguete más. Agotado y adormilado, el príncipe apenas podía
disfrutar del juego. Y además, los juguetes estaban cada vez más enfadados y
furiosos, pues el ratito que dedicaba a cada uno empezaba a ser ridículo.
En unas semanas ya no tenía tiempo más que para ir de juguete en juguete,
comiendo mientras jugaba, hablando mientras jugaba, bañándose mientras
jugaba, durmiendo mientras jugaba, cambiando constantemente de juego y
juguete, como en una horrible pesadilla. Hasta que desde su ventana pudo ver
un par de niños que pasaban el tiempo junto al palacio, entretenidos con una
piedra.
Hummm, ¡tengo una idea! - se dijo, y los mandó llamar. Estos se presentaron
resignados, preguntándose si les obligaría a entregar su piedra, como tantas
veces les había tocado hacer con sus otros juguetes.
Pero no quería la piedra. Sorprendentemente, el príncipe sólo quería que
jugaran con él y compartieran sus juguetes. Y al terminar, además, les dejó
llevarse aquellos que más les habían gustado.
Aquella idea funcionó. El príncipe pudo divertirse de nuevo teniendo menos
juguetes de los que ocuparse y, lo que era aún mejor, nuevos amigos con los
que divertirse. Así que desde entonces hizo lo mismo cada día, invitando a
más niños al palacio y repartiendo con ellos sus juguetes
Y para cuando el juguetero tuvo que marchar, sus maravillosos 365 juguetes
estaban repartidos por todas partes, y el palacio se había convertido en el
mayor salón de juegos del reino.
FIN
PARA TODAS LAS EDADES
EL PIRATA BUENO DE LA NAVIDAD
Había una vez un pirata malo, que se dedicaba a asaltar a todos los barcos
con los que se encontraba.
Este pirata se llamaba Ulises, y su barco, ”La Centella“, era el más grande y
veloz de todos los que se habían conocido.
Era tan tan veloz, que el día de Navidad, se cruzó sin querer con el trineo
de Papá Noel, y lo atrapó, ya que los renos no pudieron esquivar las velas de
“La Centella”.
El pirata Ulises, sorprendido, le dijo a Papá Noel: “¿Qué haces tú por los
mares, que no estás entregando regalos a los niños?“.
Y Papá Noel contestó: “Es que vengo a entregarte tu regalo…”
“¿Mi regalo?“, contestó el pirata Ulises.
Pero cuando terminó su frase, Papá Noel ya se había marchado de nuevo en
su rápido trineo de renos.
Al lado del pirata había dejado, una caja envuelta para regalo, que el pirata
se dispuso a abrir…
Era un sombrero de Papá Noel, con una carta que decía: “Estimado pirata
Ulises, si aceptas este gorro de Papa Noel, podrás tener un nuevo trabajo,
que consiste en ayudar a todos los barcos que te encuentres durante el año,
y en Navidad, repartirás juguetes a las zonas de la costa.”
“Sí, claro, ¿y tú que me das a cambio?“, pensó el pirata Ulises.
Y la carta seguía diciendo: “A cambio te daré el mejor regalo que nunca
podrás recibir: tendrás el agradecimiento de todas las personas a las que
ayudas en el mar, y de todos los niños a los que llevas juguetes en Navidad“.
El pirata Ulises no se lo pensó dos veces, cambió la decoración de su barco, y
empezó con su nuevo trabajo.
Ulises, se dio cuenta que ayudar a la gente es el mejor trabajo que puede
existir.
FIN
PRIMARIA
1) CUENTO DE NAVIDAD DE CHARLES DICKENS
El señor Scrooge es un hombre avaro, tacaño y solitario, que no celebra la
Navidad,
y
solo
piensa
en
ganar
dinero.
Una víspera de Navidad, Scrooge recibe la visita del fantasma de su antiguo
socio, muerto años atrás. Este le cuenta que, por haber sido avaro en vida, toda
su maldad se ha convertido en una larga y pesada cadena que debe arrastrar
por toda la eternidad. Le anuncia que a él le espera un destino aún peor, y le
avisa de que tendrá una última oportunidad de cambiar cuando reciba la visita
de los tres espíritus de la Navidad. Scrooge no se asusta y desafía la
predicción.
Esa noche aparecen los tres espíritus navideños: el del Pasado, que le hace
recordar a Scrooge su vida infantil y juvenil llena de melancolía y añoranza
antes de su adicción por el trabajo y su desmedido afán de dinero.
El del Presente hace ver al avaro la actual situación de la familia de su
empleado Bob, que a pesar de su pobreza y de la enfermedad de su hijo
Tim, celebra la navidad.
También le muestra cómo todas las personas celebran la Navidad; incluso
su propio sobrino, Fred, quien lo hace de una manera irónica pero alegre,
ya que nadie quiere la presencia del avaro. Antes de desaparecer a
medianoche, el espíritu muestra a un par de niños de origen trágicamente
humano: la Ignorancia y la Necesidad.
El terrible y sombrío Espíritu del Futuro le muestra el destino de los
avaros. Su casa saqueada por los pobres, el recuerdo gris de sus amigos
de la Bolsa de Valores, la muerte del pequeño Tim y lo más espantoso: su
propia tumba, ante la cual Scrooge se horroriza de tal forma que suplica
una nueva oportunidad para cambiar. Entonces, el avaro despierta de su
pesadilla y se convierte en un hombre generoso y amable, que celebra la
Navidad y ayuda a quienes le rodean.
2) EL MONO Y LAS PIEDRAS
Había una vez, un mono llamado Monki, que vivía en una isla, en gran parte habitada
por monos. Los científicos más importantes del planeta, habían deducido que el
cambio climático afectaría gravemente a esta isla, inundándola casi por completo.
Así que los monos decidieron hacerse, cada uno, una casa en la parte más alta de
la isla, para estar resguardados de las inundaciones, el día que llegara el desastre.
Monki, había hecho los planos de su casa para que resistiera a una gran inundación, y
eso requería de piedras de gran tamaño.
Todos los monos hicieron su casa en un día, y después se pusieron a jugar a las
cartas disfrutando de sus nuevos hogares.
Además, el resto de monos, se reían de Monki, porque cuando ellos ya tenían su casa
construida, Monki sólo había hecho los planos de la suya.
Pero Monki estaba convencido de que su casa iba a resistir cualquier inundación y,
aunque tardara mucho más en construirla, podría valer la pena.
Monki trasladaba una gran piedra al día, para construir su casa, por lo
que la casa iba tomando forma muy lentamente.
El resto de monos seguían riéndose de él, ya que veían que Monki sólo
ponía una piedra al día.
Pero a Monki no le importaba, y seguía subiendo una piedra al día para la
construcción de su casa.
Al cabo de unos meses, cuando el resto de monos ya se había cansado
de jugar a las cartas, Monki terminó su casa y, muy orgulloso, la
inauguró con una gran fiesta, a la que invitó a todos los monos de la
isla.
Pero justo ese gran día de la fiesta, el nivel del mar subió sin avisar, y
todos los monos, asustados, fueron a meterse en sus casas.
Pero de repente, Monki habló al resto de monos, y les dijo: “Monos de la
isla!, me he preparado para esta inundación, y todos tenéis sitio en mi
nueva casa. Mientras vosotros os reíais de mí, he construido una casa
que nos protegerá a todos de esta gran inundación. Id entrando y
encontraréis vuestras habitaciones al final del pasillo.”
Todos los monos se quedaron alucinados, e hicieron caso a Monki, y se
metieron en su casa.
Y así fue como Monki y todos los monos, observaron como la gran
inundación, tiró todas las casas de los monos, excepto la de Monki
.
Los monos de la isla, comprendieron que Monki era el más inteligente de
todos, y el más bueno y generoso, por querer salvarlos a todos de la
inundación sin esperar nada a cambio.
FIN
3) FINALES FELICES (RECOMENDADO PARA 3ERO. PRIMARIA)
Perico Picolisto era un niño rico que llevaba una vida muy tranquila y cómoda, aislado
de muchas de las desgracias del mundo. Un día, Perico fue al cine a ver una película
que le hacía muchísima ilusión, pero llegó un pelín tarde, justo cuando la taquillera le
vendía la última entrada a un niño con un aspecto muy pobre, que llevaba ahorrando
semanas para ver la película. Al verse sin su entrada, Perico se enojó muchísimo, y
comenzó a gritar y protestar, exigiéndole al niño que le diera su entrada.
-¿Por qué voy a darte mi entrada? He llegado antes que tú y la he pagado- dijo el niño
- Pues... ¡porque yo soy más importante que tú! ¡mírame!, yo soy rico y tú eres pobre,
¿lo ves? - respondió Perico cargado de razón.
Entonces apareció un señor muy distinguido, que se acercó a Perico Picolisto y le
ofreció una entrada diciendo
- Por supuesto, niño. Tú tienes más derecho que él de ver esta película
Entonces Perico, con tono ostentoso y soberbio, apartó al otro niño y entró al cine. Echó
un vistazo alrededor y se sintió muy cómodo cuando vio que la sala estaba llena de niños
ricos como él, y se sentó a disfrutar de la película.
Pero en cuanto se sentó, se sintió trasportado a la pantalla, y se convirtió en un
personaje más, protagonista de muchas historias. Y en todas aquellas historias, Perico
empezaba con muchísima mala suerte: unas veces sus padres desaparecían, otras su
casa se quemaba y perdían todo su dinero, otras estaba de viaje en un país del que no
entendía el idioma, otras le tocaba trabajar desde niño para ayudar a criar a un montón
de hermanos, otras vivía en un lugar donde todos le trataban como si fuera tonto o no
tuviera sentimientos... Y en todas aquellas historias, Perico se esforzaba terriblemente
por salir adelante, aunque todo eran dificultades y casi nadie le daba ninguna
oportunidad. Pero igualmente, todas las historias acabaron con un final feliz, cuando un
misterioso personaje, rico, sabio y afortunado, le ayudaba a salir adelante y cumplir sus
sueños.
Cuando terminó la película y Perico volvió a encontrarse en su asiento,
estaba asustado. Pensó que en la vida real, él siempre había sido de
aquellos que teniendo suerte, nunca ayudaban a crear finales felices. Se
sintió tan mal, que estuvo llorando largo rato en su silla...
Finalmente, una enorme sonrisa se dibujó en su rostro, y salió del cine casi
bailando. Estaba contento porque ya sabía a qué se iba a dedicar: sería esa
ayuda que necesitan quienes tienen menos suerte, ¡sería creador de
finales felices!
Y mientras volvía a casa dispuesto a cambiar su mundo, vio a lo lejos al
señor distinguido que le había dado la entrada. Era el misterioso
personaje que le había ayudado a resolver todas las historias de su
película.
FIN
ACTIVIDADES
PREESCOLAR: Vamos a invitar a los niños a regalarse abrazos con sus
amigos. Puedes hacer dos grupos y con cada aplauso que des tienen que
correr a abrazar a un amiguito del equipo contrario y de esta manera
demostrarse con generosidad su cariño.
PRIMARIA:
•Vamos a invitarlos a haber carta. Te llevaras preparado hojas tamaño
carta dobladas a la mitad y le entregas a cada niño una para que ponga
su nombre. Con cada aplauso que des los niños pasaran su papel a otro
compañero y este escribirá algo amable de su amigo…no se vale
repetir….hay que demostrar la generosidad en el amor.
•Hacer entre todo el grupo un mural en donde cada uno escriba un acto
de generosidad
PARA TODAS LAS EDADES:
•Puedes llevar palos de madera y filtros de café de papel . Vamos a
hacer una flor para que se la regalen a alguien especial. Enseñemos a
regalar lo que hacemos nosotros mismos.
Se pinta el palo de color verde….los filtros de rojo o rosa (3 filtros
por flor) se hace un agujero en medio de los filtros y se pega al palo.
• Después de contar el cuento que se haya elegido comentar con el
grupo que piensan acerca de él….te sorprenderá ver que aún los mas
pequeños sacan conclusiones increíbles acerca de lo que escuchan.
Trata de ser muy efusiva al momento de contarlo para que atraigas la
atención de los pequeños.
•En el caso de los grandes puedes hacerles preguntas desde el punto
de vista de cada personaje y como ellos hubieran actuado en su lugar.
VIDEOS SOBRE GENEROSIDAD
1. EL GIGANTE EGOISTA:
http://www.youtube.com/watch?v=7SQPfpWbf38
2. CANCIÓN DE JUAN SIN MIEDO ACERCA DE GENEROSIDAD (CUENTO
DEL GIGANTE)
http://www.youtube.com/watch?v=GzFJdXb-9TQ
3. CANCION DE GENEROUS KIDS
http://www.youtube.com/watch?v=4sGS4a8gpNE&feature=related
4. POCOYO: UN REGALO PARA ELLY
http://www.youtube.com/watch?v=O3kmnM7bIzM
5. EL ZAPATERO Y EL GNOMO
http://www.youtube.com/watch?v=9ZWzW6OtoYU&feature=related
6. EL TOQUE DE ORO (DE DISNEY, CUENTO SOBRE AVARICIA)
http://www.youtube.com/watch?v=pKLxBF1D0M8&feature=related

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