TEMA 06

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¿QUIÉN ES
SANTO? ¿QUIÉN
ES FELIZ?
Jueves-08 de mayo
Sino, como aquel que os llamó es santo, sed
también vosotros santos en toda vuestra
manera de vivir; porque escrito está: Sed
santos, porque yo soy santo (1 Pedro 1:15, 16)
Introducción
Repaso
 En nuestro tema anterior consideramos la
necesidad de dar ofrendar de manera fiel y
minuciosa no como un mero asunto financiero
sino como una dádiva de amor. Damos porque
queremos decirle a Dios que él nos importa, que
su obra nos importa y que las personas que se
beneficiarán con nuestra aportación tienen gran
valor.
Es importante siempre tener en mente que no
es tanto dinero lo que damos sino un trozo de
nosotros mismos; damos el resultado del
tiempo invertido y del esfuerzo que hicimos
para ganar el sustento. Al dar agradecemos a
Dios que nos dio la fortaleza física y la
habilidad.
Estudio de hoy
Cualquier asunto que se estudie desde la
perspectiva de la mayordomía del cristiano
tiene un adjetivo asociado: santo. Las
ofrendas son santas, el sábado es santo,
nuestro cuerpo como templo del Espíritu es
santo.
Hoy profundizaremos en el concepto de la
santidad para comprender mejor el plan de
Dios y hacer más firme nuestro compromiso
con el servicio al Señor. Descubriremos la
conexión sorprendente de la santidad con la
justicia y cómo ambas nos llevan a una
reverencia feliz.
La santidad
¿Quién es santo? No es una pregunta fácil de
responder. Posiblemente sea normal que
respondamos que no lo somos; después de
todo, conocemos nuestras caídas, sabemos
que somos débiles y con frecuencia
traicionamos a Dios ¡a veces muy poco
después de prometer que seríamos fieles!
Pero, por otro lado, como sabemos que ser
santo es ser apartado para Dios, dedicarnos
en exclusiva para él y su causa, sí podemos
decir que somos santos, porque deseamos
seguir en el camino que lleva a la gloria,
oramos para que Dios nos transforme y nos
consideramos sus hijos habiendo renunciado
al mundo.
Es un camino
La santidad es un proceso de cambio que
efectúa el Espíritu Santo para hacernos cada
vez más semejantes al Creador. “Por tanto,
nosotros todos”, dice la Escritura, “mirando a
cara descubierta como en un espejo la gloria
del Señor, somos transformados de gloria en
gloria en la misma imagen, como por el
Espíritu del Señor” (2 Corintios 3:18).
La santidad es un camino y recorrerlo es una
aventura de fe. Es santo quien está en el
camino indicado por Dios, sin importar si ha
avanzado más o menos que otros.
Uno de los factores negativos que afectan a
muchos cristianos es la culpa. Saben que la
medida que Dios pone es elevada y se sienten
indignos; además a veces otros en la iglesia nos
juzgan o pretenden imponernos más reglas,
como hacían los fariseos. Y entonces nosotros,
frustrados por no estar a la altura de lo que
creemos se espera de nosotros, sentimos culpa,
como si quisiéramos castigarnos por no tener
más fe. Sin embargo, la santidad es un camino, lo
más importante es estar ya en el camino.
No hay que perder el tiempo atormentándose
con la idea de que debiéramos haber
avanzado más. ¡Lo importante es que estamos
en el camino con rumbo al cielo!
Creciendo en Cristo
 Al haber entrado a la senda de Dios, lo que sigue
es caminar con Jesús, contemplarlo, charlar con
él, pasar tiempo con él, compartir de él. Nuestro
trabajo no es transformarnos a nosotros mismos
sino estar cerca del transformador. Crecemos en
santidad al procurar realizar la voluntad de Dios
porque nos ponemos al alcance de quien nos
hace crecer.
La santidad es crecimiento, mejora continua,
aunque sea poco a poco, que inicia cuando
entregamos todo lo que somos. Estacionarse
sin crecer, sin aprender, sin nuevas
experiencias, en una vida religiosa rutinaria no
es santidad.
La mayordomía es mal comprendida porque la
vemos desconectada de la experiencia de la
entrega. Algunos predican que hay que dar esto y
aquello y llevar cuentas para que no fallemos. Así
la mayordomía luce como una declaración de
impuestos. Por el contrario, la mayordomía es el
privilegio de ofrendar en sacrificio todo lo que
somos a Dios, y en nuestra entrega, se incluye lo
que somos y lo que hemos llegado a recibir de las
manos del Señor.
Al entregar todo le decimos a Dios que sea Señor
de nuestra vida y nos ponemos en posición de
recibir su Espíritu; al administrar con fidelidad los
recursos que están en nuestras manos
preparamos el terreno para que ese mismo
Espíritu nos haga crecer. Es natural, ya que quien
es fiel administrador tiene ocupado el
pensamiento en la obra de Dios y en el bienestar
del prójimo, de modo que la mente está enfocada
en las cosas de arriba.
La justicia
 Los santos de Dios luchan en primer lugar por
permanecer conectados a Jesús por medio del estudio
de la Biblia y la oración. Luchan al despertar por decidir
si ellos manejan su voluntad o la someten al señorío de
Cristo. Luchan por mantener esa conexión mental
durante el resto del día. No se preocupan tanto por
evitar las tentaciones o el pecado como en estar
conectados con Dios. No es santo el que evita lo malo
sino quien se entrega cada instante de cada día. La
santidad es activa porque requiere entrega constante,
no pasiva.
No se preocupan tanto por evitar las
tentaciones o el pecado como en estar
conectados con Dios. No es santo el que evita
lo malo sino quien se entrega cada instante de
cada día. La santidad es activa porque
requiere entrega constante, no pasiva.
En la versión Reina Valera, las acciones de
Mateo 6 son llamadas “vuestra justicia” o
“actos de justicia”. ¿No es ésta la finalidad de
la vida cotidiana del cristiano, manifestar la
justicia de Dios en actos y palabras? Dios nos
justifica por la fe (Romanos 5:1) y entonces
vivimos en santidad. Antes teníamos palabras
ásperas y cortantes, ahora poco a poco
aprendemos a responder con gentileza.
Antes teníamos vicios y malos hábitos y ahora
combatimos esos vicios y nos comportamos
sobriamente, con temperancia. Antes
vivíamos para nosotros mismos y ahora los
demás cada vez nos importan más y nos
volvemos desprendidos.
Eso es justicia. Es la justicia de Dios que se
expresa en actos de amor.
La justicia no es reglas y disciplina
Algunos escuchan la palabra justicia y piensan
en cumplimiento de reglas, castigo de delitos,
recibir lo que se merece, disciplina e ideas
similares. Puede ser un poco de esto pero es
mucho más en la perspectiva divina.
Justicia es que cada persona esté conectada al
Justo y le permita que él la guíe. Ser justo es
ser perdonado de los pecados y limpiado de
las maldades. Es un atributo de Dios que él
nos da después de ser declarado justos para
actuar con justicia. Ser justos es lo mejor que
le puede pasar a quienes están alrededor
porque eso nos hace procurar el bien de los
demás.
Piensa en la ocasión en que trajiste ropa a
Dorcas para que fuera entregada a los más
desafortunados. Ése es un acto de justicia
porque tú tienes y otro no; tú compartes
aquello en lo que abundas para que otro
satisfaga sus necesidades y sea feliz.
En realidad, ésta es la única razón válida para
dar. Damos porque es justo. Devolvemos el
diezmo porque es justo regresar lo que el
dueño se ha reservado. Cuidamos la salud
porque es justo que estemos fuertes y sanos
para alegría de quienes nos aman.
 La justicia de Dios produce santidad en
nosotros; nos hace cada vez más de Dios, más
dedicados por entero a su causa.
El gozo
Hemos mencionado varias veces el gozo, y
vale la pena que nos detengamos en esa idea
un momento. Está estrechamente relacionada
con la santidad.
Si hay alguien feliz en este mundo es quien es
santo. Lamentablemente algunos suponen
que aceptar al Señor es transitar un camino
gris, sin gracia, andar cabizbajo y pensativo,
sin posibilidad de reír o tener sueños
brillantes. Y lo peor es que suponen que los
demás deben compartir su seriedad y falta de
ánimo. Pobres, han confundido reverencia con
tristeza y seriedad.
“Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez
digo: ¡Regocijaos!” nos dice Pablo en
Filipenses 4:4. Tenemos una gran esperanza
en el corazón y hemos recibido no solo perdón
de nuestras faltas ¡hemos sido adoptados en
la familia de Dios! porque “cuando vino el
cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo,
nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que
redimiese a los que estaban bajo la ley,
a fin de que recibiésemos la adopción de
hijos. Y por cuanto sois hijos, Dios envió a
vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el
cual clama: ¡Abba, Padre! Así que ya no eres
esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero
de Dios por medio de Cristo” (Gálatas 4:4-7).
Para que no queden dudas, Pablo escribe que
“Dios ama al dador alegre” (2 Corintios 9:7).
Es que solo quien ha experimentado
continuamente la gracia de Dios y vive en el
camino de la santidad, puede dar de corazón
todo lo que tiene y lo que es. Y solo quien da
todo puede ser feliz.
La reverencia
 Una nota acerca de la reverencia. Hay que
decir primeramente que no está peleada con
el gozo. No es que debamos ser o alegres o
reverentes. Pensemos, por ejemplo, en una
boda, la ceremonia más feliz posible para la
pareja que se ama.
Y sin embargo, es una ceremonia, se lleva a
cabo con orden, hermosamente, sin
manifestaciones fuera de lugar. Se habla, se
canta, se participa de manera apropiada. Hay
reverencia mezclada con felicidad. No hay
caras largas ni expresiones amargas, pero
tampoco hay brincos y chistes o carcajadas.
Hay simplemente felicidad.
Tal vez así debieran ser las santas cenas,
ocasión en que algunos adoptan una actitud
sombría. Cierto que se recuerdan los pecados
cometidos que causaron la muerte del Señor.
Pero esa muerte ya ocurrió. Ahora se celebra
el perdón, la aceptación, la nueva vida y la
esperanza del pronto regreso del Salvador.
Reverentes, sí, pero felices, llenos de ánimo.
La próxima vez que estando en un culto dudes
acerca de qué es exactamente estar
reverentes sin amargarse, imagina que estás
en una boda elegante y que quienes se casan
son muy cercanos a ti y eso te hace feliz.
Conclusión
Hemos visto en esta ocasión que la santidad
es el camino que transita quien anda en la
presencia constante de Dios. Quien es santo
habla con alegría y prudencia porque sabe
que Dios es parte del diálogo. Su recreación es
sana y apropiada porque Dios lo acompaña.
Su vestir y actuar es modesto y sencillo
porque así honra a Dios, con quien camina
diariamente.
. La reverencia que manifestamos a Dios en
los cultos de adoración es el resultado de la
experiencia de santidad durante la semana.
No es solo que en el templo haya silencio o
movimientos lentos o quietud, sino que hay
una contemplación respetuosa de la grandeza
de Dios. Nos alegramos santamente en sus
obras, cantamos juntos, participamos
animadamente en lo servicios.
Dios quiera darnos el gozo de su justicia y que
esa justicia se manifieste en obras de amor y
cuidado por los demás.
¿QUIÉN ES
SANTO? ¿QUIÉN
ES FELIZ?
Juéves-08 de mayo

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