LECTURAS DEL QUIJOTE (SIGLOS XVII-XXI)

Report
LECTURAS DEL QUIJOTE (SIGLOS XVII-XXI)
SIGLO XVII: predomina la lectura del Quijote como novela satírica contra los libros de caballerías.
a) El Quijote alcanzó muy pronto un enorme éxito editorial:
- numerosas ediciones y traducciones al inglés (1612), italiano (1622), y parcialmente francés.
- Viaja muy pronto a América. Se han contabilizado 400 ejemplares.
- En fiestas y carnavales, aparecen representados sus personajes
- El Quijote es la obra literaria más citada, y cuenta con versiones para teatro:
- Don Quijote de la Mancha (h. 1610), de Guillén de Castro
- Don Quijote, comedia perdida de Calderón de la Barca (h. 1634)
- La fingida Arcadia, de Tirso de Molina
- Algunos entremeses
b) Alonso Fernández de Avellaneda, Quijote apócrifo (1614)
c) Miguel de Cervantes, Quijote II (1615): alusiones constantes a la recepción del Quijote I.
- Relectura crítica de la primera parte (fallos, novelas intercaladas).
- Muestra de posibles lecturas: "universal entretenimiento de las gentes" (II, 3), libro para hacer
olvidar los libros de caballerías (II, 16)
d) Primeras “fichas bibliográficas” sobre Cervantes y su obra: Tomás Tamayo y Vargas, Junta de libros
(1624); Manuel de Faria y Sousa, en su traducción comentada de Os Lusiadas de Camoens, en su comentario al
cierre del Canto IX, indica que hay una alusión secreta al rey don Sebastián. Complementa su interpretación con
el ejemplo del Quijote, considerándolo como una obra que hacía referencia a las circunstancias históricopolíticas del momento, poniendo de relieve así sus valores crítico; Nicolás Antonio, Bibliotheca Hispana Nova,
primera "ficha bibliográfica".
SIGLO XVIII: el Quijote alcanza la condición de CLÁSICO y se lleva a cabo una lectura nacionalista. Surgen las
primeras ediciones comentadas.
Su éxito está vinculado con la polémica nacionalista frente a lo francés e italiano: se trataba de demostrar que
España había tenido un momento de esplendor artístico tan importante o más que Francia o Italia. Ese tiempo
de esplendor no sería otro que el “SIGLO DE ORO” de nuestras letras.
1738: Un hito fundamental en la revalorización del Quijote fue la Vida de Cervantes, fruto del interés
anglosajón. Escrita por el español Mayans y Siscar y publicada en Londres en 1738, fue un encargo realizado
por Carteret, ministro del rey Jorge II, para encabezar la edición que se preparaba en Londres en honor de la
reina Carolina. (FERNÁNDEZ NIETO, «Biógrafos y vidas de Cervantes», op. cit., pp. 11-12).
1781: Su condición de clásico favorece la aparición de las primeras EDICIONES COMENTADAS. De gran interés
es la edición en seis tomos de John Bowle, que constituye el primer comentario extenso al Quijote. Otros
trabajos de enorme interés son los de Juan Antonio Pellicer y Vicente de los Ríos.
Se generaliza su presencia en las Historias de la literatura. Sin embargo, ”de manera general, Cervantes pasa
por ser un personaje heroico al que se dedican calificativos laudartorios, orientando la interpretación de su
Quijote hacia la sátira, sin comprender su valor fundacional como creador de la novela moderna (…). La Historia
de la literatura se caracterizó por su falta de método crítico” [“Sobre la institucionalización de la literatura: Cervantes y la novela en
las historias literarias del siglo XVIII”, Anales Cervantinos, XXV-XXVI (1987-1989), p. 61]
Surgen las primeras lecturas que proponen DOS NIVELES DE SIGNIFICACIÓN EN LA NOVELA: uno literal y otro
oculto (interpretación simbólica de personajes, temas, argumentos, etc.).
SIGLO XIX: LA INTERPRETACIÓN ROMÁNTICA Y LA ERUDICIÓN POSITIVISTA
La interpretación del Quijote llevada a cabo por los románticos alemanes (Heine, Schlegel, Schellling)
inaugura la lectura simbólica y filosófica de la obra cervantina, que ha perdurado hasta nuestros días:
-
Idealización del héroe
Negación del propósito satírico de la novela
Creencia de que la novela tiene un nivel simbólico a través del cual Cervantes expresó ideas sobre la
relación del espíritu humano con la realidad y la naturaleza de la historia de España
En España, se inscriben en esta línea de interpretación esotérica o simbólica del Quijote los trabajos de
Díaz de Benjumea, José María Asensio, Manuel de la Revilla y Juan Valera.
Se publican grandes comentarios al Quijote (Diego Clemencín, Hartzenbusch, etc.) y estudios parciales,
todos ellos marcados por la erudición positivista. Surge el término “CERVANTISMO” en la segunda mitad
del siglo. Se incorpora definitivamete a las Historias de la literatura: Giner de los Ríos, Manuel de la
Revilla, Milá y Fontanals, Fitzmaurice-Kelly, Menéndez Pelayo, etc.
En el resto de Europa e Hispanoamérica, asistimos a un redescubrimiento generalizado del Quijote:
Inglaterra: lugar de honor en la recuperación del Quijote, y gran influencia en los escritores, que
vieron en el Quijote el germen de la novela moderna (Fielding, Sterne, Dickens…).
Estados Unidos: Herman Melville, Mark Twain.
Francia: traducciones. Influencia en Flaubert.
Italia: traducciones. Juicios favorables de Foscolo, Alfieri, Manzoni.
Rusia: Pushkin, Gogol, Dostoyevski y Turguenev.
SIGLO XX
Se hereda en buena parte la lectura romántica de Quijote, aquella que considera:
- La dualidad Quijote–Sancho como metáfora de los contradictorios e inseparables componentes de la personalidad
humana
- La simbiosis entre personaje y escritor, identificando a Cervantes como “un rasgo del carácter nacional”, primando su
condición de español. Esto supone una visión nacionalista. Cervantes y lo cervantino se convirtieron en iconos
glorificadores de lo nacional.
ENTRE LOS ESCRITORES:
1898: la llamada generación del 98 (Unamuno, Azorín, Maeztu…) utilizará en gran medida y comentará la obra
cervantina. La “lectura noventayochista” del Quijote supuso ante todo la primacía del personaje principal, que se
convirtió a los ojos de sus autores en paradigma de dignidad y ejemplo para lograr la regeneración de España.
Ortega y Gasset, Meditaciones del Quijote (1914), de capital importancia en la historia de la crítica cervantina: puso en
duda la supuesta “ejemplaridad” de las Novelas ejemplares, defendió el perspectivismo como una de las claves del
Quijote, y reclamó su valor como punto germinal de la novela moderna.
Los escritores modernistas (Rubén Darío, Martínez Sierra, Juan Ramón Jiménez, Manuel Machado…) también
consideraron el Quijote como uno de sus libros predilectos, a quien citan a menudo. Lo mismo sucede con la
generación del 27.
Francia: Morel Fatio realiza el primer estudio importante que analiza las relaciones de la obra cervantina con el
contexto histórico-social.
Italia: Donatella Pini Moro y Giamoco Moro, “Cervantes en Italia” muestran el interés que el Quijote despertó
en Italia en el primer cuarto de siglo: ediciones, traducciones y estudios a cargo de Benedetto Croce, Eugenio
Mele, Giovani Papini, Arturo Farinelli, Marco Aurelio Garrone, etc. En 1908, Pirandello escribe su ensayo
L’umorismo, trabajo fundamental para entener las bases teóricas de su obra literaria, en el que propone una
nueva poética para la moderna literatura italiana basada en el concepto de “umorismo” que puede definirse
como “el intento de trasponer a nivel literario la relatividad e inconsistencia de la realidad que se percibe”. Para
apoyar su propuesta, acude constantemente a ejemplos tomados del Quijote.
España. Hitos de la edición y la crítica:
- En la primera mitad del siglo XX, destacan las ediciones anotadas de Schevill y Bonilla (1914) y Rodríguez
Marín. Destaca la biografía de Astrana Marín, Vida ejemplar y heroica de Miguel de Cervantes (positivista).
- En la segunda mitad, las ediciones se disparan: Florencio Sevilla y Antonio Rey, John J. Allen, Celina Sabor de
Cortázar e Isaías Lerner, Francisco Rico, etc.
- 1925: Américo Castro, El pensamiento de Cervantes.
- 1942: Auerbach, Mimesis. La representación de la realidad en la literatura.
Se desarrollan las ideas de Ortega, Castro, Pirandello, y se ensayan otras nuevas (Helmut Hetzfeld, desde la
estilística; Bataillon polemiza con Castro sobre la cuestión del erasmismo en Cervantes, etc.)
Destaca la línea abierta por Alexander A. Parker, quien defendió la necesidad de recobrar un supuesto sentido
original del Quijote. Continúa esta línea A. Close, La lectura romántica del Quijote (1972).
Riley, Cervantes’s Theory of Novel (1962).

similar documents